La sede del Partido Popular en la madrileña calle Génova se convirtió este viernes en el escenario de un acto cargado de simbolismo político. La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo, presidente del partido y jefe de la oposición, recibió con honores a la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, en una puesta en escena que buscó proyectarla como una figura legítima de poder tras la crisis política en su país.
La cúpula popular organizó el evento replicando el formato de sus reuniones tras victorias electorales, con presencia de dirigentes autonómicos, miembros de Nuevas Generaciones y representantes del exilio venezolano en España. El mensaje implícito: reconocer a Machado como una suerte de presidenta de facto, en un momento de transición marcado por la salida del poder de Nicolás Maduro.
La llegada de Machado, poco después de las 11 de la mañana, estuvo rodeada de gestos de respaldo. Recibida entre aplausos y gritos de “¡libertad!”, la líder opositora descendió de una furgoneta negra y avanzó entre simpatizantes hasta encontrarse con Feijóo, acompañado por figuras clave del partido como Cayetana Álvarez de Toledo y el secretario general Miguel Tellado. El saludo, marcado por abrazos y vítores, dio paso a un encuentro privado antes de la intervención pública.
Críticas implícitas contra Pedro Sánchez
En su discurso, Feijóo trazó una línea directa entre la situación venezolana y los valores democráticos que, según afirmó, España no puede ignorar. “La trayectoria de María Corina es un ejemplo de coherencia y determinación”, aseguró, destacando su defensa de la “dignidad, libertad y paz civil”. El líder del PP apeló a la memoria histórica española para reforzar su mensaje: “Sabemos lo que es vivir sin libertad. Por eso no podemos mirar para otro lado”.
El dirigente también aprovechó para lanzar críticas veladas al Gobierno de Pedro Sánchez, aludiendo a la política exterior del Ejecutivo y su relación con el anterior régimen venezolano. “El sitio de España es al lado de María Corina y no de la tiranía que le persigue”, afirmó, en una intervención que fue recibida con aplausos por los asistentes.
Machado, por su parte, centró su discurso en la idea de una transición democrática en Venezuela y en la necesidad de consolidar un proceso de liberación nacional. “Nos une la historia, la cultura, el idioma, pero también nuestra pasión por la libertad”, expresó, subrayando los vínculos entre España y Venezuela.
La dirigente opositora aseguró que el país atraviesa un momento decisivo y llamó a avanzar hacia elecciones en las que participen todos los venezolanos, incluidos los que residen en el exterior. “Llegó el momento de la liberación total de todos los venezolanos”, afirmó, en un tono marcadamente épico.
En uno de los pasajes más enfáticos, Machado reivindicó la capacidad de la oposición para articular un proyecto común. “Logramos esa gesta que todos nos dijeron imposible: unir a una nación alrededor del anhelo de libertad”, sostuvo, insistiendo en la construcción de un país basado en la justicia, la dignidad y la unidad familiar.
El acto concluyó con Machado y los exiliados venezolanos presentes entonaron el himno nacional, “Gloria al Bravo Pueblo”, en el interior de la sede del Partido Popular.