El gobierno israelí anunció este martes la muerte de dos figuras de alto perfil dentro del aparato de seguridad iraní, en lo que representa una de las operaciones más contundentes ejecutadas por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en territorio de la República Islámica. Las bajas confirmadas son Ali Larijani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, y Gholamreza Soleimani, comandante de la fuerza paramilitar Basij, ambos abatidos durante la madrugada del martes en ataques aéreos separados.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, fue el encargado de comunicar la noticia durante una evaluación de seguridad celebrada en las primeras horas de la mañana. En su declaración, Katz no se limitó a informar sobre las bajas enemigas: sus palabras estuvieron deliberadamente cargadas de contenido político y religioso, en lo que pareció ser un mensaje dirigido tanto a la opinión pública israelí como a los líderes en Teherán.
"Larijani y el comandante de la Basij fueron eliminados de la noche a la mañana y se unieron al jefe del programa de aniquilación, Khamenei, y a todos los miembros eliminados del eje del mal, en las profundidades del infierno", afirmó el ministro, según informó su oficina.
La mención explícita del líder supremo iraní, Alí Jameneí, en ese contexto es significativa: Israel no solo reivindica la operación, sino que la enmarca dentro de una confrontación existencial más amplia contra lo que denomina el "eje del mal".
¿Quién era Ali Larijani?
Ali Larijani es una figura central dentro del sistema político iraní. A lo largo de su carrera ocupó posiciones de enorme influencia: fue presidente del Parlamento durante más de una década, representante del líder supremo en el Consejo de Seguridad Nacional y una de las voces más escuchadas en los debates sobre política exterior y nuclear del país. Su muerte, de confirmarse definitivamente, representaría uno de los golpes más contundentes contra la cúpula dirigente iraní desde el asesinato del general Qasem Soleimani en 2020.
Gholamreza Soleimani, por su parte, lideraba la Basij, una milicia de voluntarios subordinada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), conocida por su papel en la represión interna y en operaciones militares en distintos teatros del conflicto regional.
Irán insinúa una respuesta que nunca llegó
Pocas horas después de los anuncios israelíes, medios de comunicación estatales iraníes comenzaron a generar expectativas sobre una declaración oficial que supuestamente rebatiría la versión de Israel. La insinuación fue interpretada por varios observadores como un intento de gestionar el impacto político de las noticias antes de que circularan libremente por redes sociales y medios internacionales.
Sin embargo, lo que finalmente apareció no fue una refutación, sino una fotografía de un mensaje manuscrito firmado por el propio Larijani, dirigido al funeral de los marinos iraníes fallecidos el pasado 4 de marzo durante el ataque estadounidense al buque de guerra Iris Dena. La nota, escrita en tono solemne y patriótico, fue presentada por algunos medios iraníes como prueba de que Larijani seguía con vida. No obstante, el contenido y el contexto del mensaje no permiten concluir que fuera escrito después de los ataques reportados por Israel, por lo que no invalida en modo alguno la versión israelí.
En el texto, Larijani exaltaba el sacrificio de los caídos con estas palabras: "El martirio de los valientes miembros de la Armada del Ejército de la República Islámica en Dena forma parte de los sacrificios de la orgullosa nación que ha surgido en este tiempo de lucha contra los opresores internacionales. Su memoria permanecerá siempre en el corazón de la nación iraní, y estos martirios fortalecerán los cimientos del Ejército de la República Islámica durante los años venideros, dentro de la estructura de las fuerzas armadas". Lo que para algunos medios iraníes fue una señal de vida, para analistas independientes resultó ser, con alta probabilidad, una de sus últimas comunicaciones.