El académico peruano Farid Kahhat explicó en La FM Fin de Semana que las protestas en Irán responden a una combinación de causas económicas y políticas, asociadas al desempeño interno, las sanciones y los conflictos, y sostuvo que, pese a la violencia, el escenario no apunta a una caída inmediata del régimen de los ayatolás.
Kahhat señaló que las manifestaciones no son nuevas. “Estas protestas no son un fenómeno reciente; desde 2009, con el fraude electoral, ha habido manifestaciones recurrentes en Irán con distintas motivaciones”.
Según el analista, en la coyuntura actual se mezclan factores internos que explican la movilización social. “En las más recientes se han conjugado causas económicas y políticas”, afirmó durante la entrevista.
El internacionalista detalló que el desempeño económico tiene tres ejes. “El mal desempeño económico de Irán se debe a tres factores principales: los conflictos bélicos, las sanciones internacionales y la mala gestión interna”. Precisó que entre los conflictos se encuentran la guerra de ocho años con Irak y las tensiones con Israel, mientras que las sanciones, en especial de Estados Unidos, afectan la actividad del país.
También mencionó problemas estructurales dentro del Estado. “La mala gestión está marcada por la corrupción y por monopolios estatales otorgados a grupos como la Guardia Revolucionaria”. Aunque reconoció participación externa, subrayó que no es el eje central. “Existe injerencia, como el envío de armas por parte de Israel o la incitación de Estados Unidos, pero las motivaciones fundamentales son de política interior”, explicó Kahhat.
¿Puede caer el régimen de los ayatolás?
Consultado sobre un posible cambio de poder, Kahhat fue directo. “Siendo honesto, no creo que esa caída se produzca por causa de las manifestaciones”. Argumentó que existen limitaciones en el movimiento.
Primero, dijo que “las protestas violentas suelen tener menos capacidad de convocatoria que las pacíficas”. Segundo, destacó que “no existe un liderazgo u organización unificada que agrupe las protestas”.
El tercer elemento, según Kahhat, es interno al poder. “No se observa una división dentro de la élite gobernante”. En ese contexto, planteó que el escenario más probable no es un colapso del sistema político.
“Es probable que el régimen no caiga, sino que se mantenga en una pugna interna o llegue a una recomposición que no necesariamente derive en un sistema radicalmente distinto”, señaló.
¿Por qué se cancelaron vuelos y se habla de una posible acción militar en Irán?
Sobre el cierre práctico del espacio aéreo y la cancelación de vuelos, Kahhat explicó que la causa más plausible es externa. “Una posibilidad es la amenaza de una acción armada por parte de Estados Unidos o Israel”.
Indicó que Benjamin Netanyahu, en su visita a Washington, planteó que la opción militar debía mantenerse si Irán intentaba reconstruir su programa nuclear o sostenía su plan de misiles balísticos.
El académico sostuvo que ese mensaje pesa en la decisión de las aerolíneas. “Las amenazas han sido directas y claras, y esa es la explicación más plausible en este momento para la cancelación de vuelos”.
Para Kahhat, el factor central es el riesgo percibido ante un eventual ataque y no una declaración formal del gobierno iraní sobre el cierre del espacio aéreo.
En síntesis, Farid Kahhat explicó que las protestas en Irán se entienden desde factores internos como la economía, las sanciones y la gestión estatal, mientras que el futuro político inmediato no apunta a un derrumbe del régimen. “Las motivaciones fundamentales son de política interior”, reiteró, y el escenario, según dijo, es el de una continuidad con tensiones y ajustes dentro del propio sistema de poder.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.