El coronel en retiro y analista internacional, Luis Alberto Villamarín, afirmó en entrevista con La FM Fin de Semana que en Irán no se observa una caída inmediata del poder, sino una tendencia a una transformación del régimen, sostenida por el control militar, el manejo de las protestas y el cierre del internet, factores que han limitado la continuidad de la rebelión interna.
Al responder si la caída del régimen iraní es inminente, Villamarín explicó que “las estrategias para contener la rebelión han sido muy violentas y eso ha desencadenado en que la población reduzca la intensidad de las protestas". Agregó que el cierre del internet evitó que las protestas mantuvieran la misma fuerza.
“El régimen se sostiene porque su fuerza militar terrestre está intacta y posee una Guardia Revolucionaria muy drástica”, afirmó. También hizo referencia a la edad del Ayatolá y al escenario que podría abrirse con un nuevo gobierno.
En ese sentido, Villamarín indicó que, ante la avanzada edad del líder religioso, “se visualiza una transformación con el nuevo gobierno que resulte”, aunque advirtió que “el germen de la rebelión podría generar un cambio definitivo en unos dos o tres años”. Con esto, planteó que el proceso no sería inmediato, sino condicionado por la capacidad del Estado iraní para contener la presión social.
¿Habrá impacto en Venezuela y Colombia si cambia el régimen en Irán?
Consultado por los nexos de Irán con Venezuela y su posible impacto regional, Villamarín sostuvo que ese vínculo se intensificó durante el gobierno de Hugo Chávez. Explicó que desde entonces se habrían trasladado grupos de Hezbolá, inversiones iraníes en el sector petrolero y tecnología militar con fines de fortalecimiento para las FARC, el ELN y comandos chavistas.
Según el coronel, “ese problema se intensificó con el gobierno de Hugo Chávez, quien trajo grupos de Hezbolá, inversiones iraníes en el sector petrolero y tecnología militar”. Añadió que existe una comunidad chiita en la frontera binacional, infiltrada por intereses islámicos, que usaría visas falsas para moverse en la región.
Villamarín afirmó que esta situación se mantiene bajo observación internacional. “Existe una comunidad chiita infiltrada por el interés islámico en la frontera binacional que utiliza visas falsas”, dijo, y explicó que esa dinámica estaría bajo vigilancia del Pentágono y la CIA, de manera similar a lo que ocurre en la triple frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina.
Para el analista, cualquier modificación en el escenario iraní podría tener efectos sobre esos vínculos, aunque recalcó que el tema se relaciona con redes ya establecidas y con capacidades que fueron instaladas en el pasado a través de cooperación política, económica y militar entre Teherán y Caracas.
¿Cómo podría intervenir Estados Unidos en Irán?
Frente a una eventual acción de Estados Unidos, Villamarín explicó que ya existen apoyos en curso. “Ya se ha enviado ayuda como los equipos de Starlink para que la población sea visible ante el mundo, además de ejercer presión diplomática en la ONU”, señaló, al referirse a medidas de carácter tecnológico y político.
En el plano militar, afirmó que Washington podría optar por diferentes escenarios. Indicó que podría “bombardear instalaciones nucleares y de misiles”, o apoyar a Israel para bloquear la salida de petróleo en el Golfo de Ormuz y destruir refinerías en el Golfo Pérsico. También mencionó la posibilidad de ataques quirúrgicos contra fuerzas terrestres iraníes.
No obstante, Villamarín advirtió que esas acciones implican riesgos. “Existe el temor de que Irán responda invadiendo Kuwait o atacando a Arabia Saudita, lo que generaría una guerra más fuerte en la zona”, explicó. Según el coronel, cualquier intervención debe analizarse frente a la capacidad de respuesta regional y al impacto que podría escalar el conflicto en Medio Oriente.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.