La posibilidad de una intervención militar de Estados Unidos en Cuba vuelve a situarse en el centro del escenario geopolítico regional. De acuerdo con información revelada por el medio estadounidense USA Today, el Pentágono ha intensificado discretamente la planificación de una eventual operación en la isla, condicionada a una eventual orden del presidente Donald Trump.
Según el reporte, dos fuentes con conocimiento directo de las directivas citadas por el medio, confirmaron que la planificación militar ya está en marcha, lo que representa un nuevo nivel de presión de Washington sobre La Habana. Este movimiento se interpreta como parte de una estrategia más amplia que, desde enero, ha incluido restricciones al suministro de petróleo hacia Cuba con el objetivo de forzar cambios políticos en la isla.
La latente presión de Estados Unidos
En los últimos meses, Estados Unidos ha endurecido su política hacia Cuba en medio de una crisis energética profunda. Esta presión ha estado acompañada por declaraciones cada vez más directas desde la Casa Blanca. Trump ha insinuado públicamente su intención de “tomar Cuba” o “liberarla”, dejando abierta la posibilidad de una acción unilateral.
El mandatario también afirmó recientemente que podría “hacer una parada en Cuba” tras el conflicto en curso con Irán, reforzando la percepción de que la isla forma parte de su agenda estratégica inmediata.
Desde La Habana, la respuesta ha sido contundente. El presidente Miguel Díaz-Canel advirtió que su país está preparado para resistir cualquier agresión militar: “Lucharemos, nos defenderemos, y si caemos en la batalla, morir por la patria es vivir”.
¿Hay conversación entre ambas partes?
Ambos gobiernos han reconocido que se encuentran en fases iniciales de conversaciones diplomáticas para buscar una salida a la crisis. Incluso se ha planteado la posibilidad de un acuerdo económico histórico que podría aliviar tensiones, aunque las condiciones siguen siendo inciertas.
En Washington, el tema ya genera inquietud política. Los informes sobre estos planes, difundidos inicialmente por plataformas independientes, han circulado con rapidez en el Capitolio, donde algunos legisladores buscan limitar cualquier intervención militar sin la aprobación del Congreso.
Al mismo tiempo, funcionarios del Departamento de Defensa han evitado confirmar públicamente planes de ataque y han señalado que no existen preparativos activos para una invasión, aunque sí capacidad de respuesta ante distintos escenarios.
Desde la llegada al poder de Fidel Castro en 1959, la posibilidad de una intervención estadounidense en la isla ha sido una constante en la relación entre ambos países.