El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo en una entrevista publicada este sábado que el Pentágono empleó un nuevo tipo de arma en la operación que sirvió para capturar al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro y que, según él, deshabilitó el equipamiento militar de Venezuela.
Trump utilizó el término descombobulador ("discombobulator", en inglés) para referirse a este arma en la entrevista concedida el viernes al diario The New York Post.
"El descombobulador; no tengo permitido hablar sobre esto", dijo Trump, que añadió que el dispositivo "hizo que el equipamiento (venezolano) dejara de funcionar".
Así sería el 'descombobulador'

"Nunca lograron lanzar sus cohetes. Tenían cohetes rusos y chinos, y no consiguieron lanzar ni uno solo. Llegamos nosotros, apretaron los botones y nada funcionó. Estaban completamente preparados para nuestra llegada", afirmó el presidente estadounidense.
En la rueda de prensa posterior a la captura de Maduro, llevada a cabo el pasado 3 de enero, Trump ya dijo que “las luces de Caracas se apagaron en gran parte gracias a una cierta pericia que poseemos”, sin aportar más detalles al respecto.
¿Qué es el 'descombobulador' y cómo funciona, de acuerdo a lo que dijo Donald Trump?
Tras la histórica captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026, el mundo militar y científico ha quedado en vilo ante las declaraciones del presidente Donald Trump sobre el arma secreta de la operación: el "Descombobulador". Aunque el Pentágono mantiene el proyecto bajo estricto secreto, los detalles revelados por el mandatario y los informes de inteligencia permiten trazar un mapa de cómo esta tecnología redefinió la toma de Caracas.
Una sinfonía de caos invisible
El Descombobulador no funciona mediante la fuerza bruta de los explosivos, sino a través de la manipulación precisa del espectro electromagnético y el sistema nervioso humano. Según expertos en defensa, el dispositivo opera en tres fases simultáneas que los testigos describieron como un "vacío tecnológico y físico".

En la primera fase, el arma proyecta un pulso electromagnético focalizado (F-EMP). A diferencia de las armas nucleares que destruyen toda la red eléctrica, el Descombobulador utiliza microondas de alta potencia para "congelar" circuitos específicos. Esto explica por qué, durante la incursión en Fuerte Tiuna, los radares de fabricación rusa y los sistemas de defensa aérea permanecieron encendidos pero totalmente inoperantes: el software fue secuestrado por una señal externa que impedía cualquier respuesta de fuego.
El colapso del equilibrio humano
Lo más perturbador, sin embargo, es su efecto biológico. El término inglés discombobulate (desorientar) define perfectamente la segunda fase: el uso de energía pulsada sónica. El dispositivo emite frecuencias inaudibles que interactúan directamente con el líquido del oído interno y el sistema vestibular de los soldados.
Los reportes médicos de los guardias capturados describen una pérdida total del equilibrio, náuseas violentas y una desorientación espacial tan profunda que les impedía sostener sus armas o incluso distinguir el suelo del techo. "Es como si el cerebro se desconectara del cuerpo", afirmó un analista de inteligencia. Esta "burbuja de incapacitación" permitió que los equipos Delta Force realizaran la extracción de Maduro en menos de 15 minutos, sin necesidad de intercambiar disparos significativos.
El despliegue silencioso
Finalmente, la infraestructura del arma se basa en una red de drones sigilosos de baja altitud. Estos enjambres rodearon los centros de mando venezolanos, creando un campo de interferencia que aisló por completo las comunicaciones del palacio presidencial. En palabras de Trump: "Apretaron sus botones y nada funcionó".
El éxito del Descombobulador marca el fin de la era de la artillería pesada, dando paso a una era de "guerra invisible" donde las batallas se ganan anulando la voluntad y la capacidad biológica del enemigo antes de que este note que ha sido atacado.