En Washington hay cada vez más especulaciones sobre una posible operación militar ordenada por el presidente Donald Trump contra Colombia. El propio mandatario ha dicho que está abierto a un ataque en territorio colombiano y que podría "cerrar" él mismo los campos de producción de droga.
Incluso, las amenazas del republicano han ido directamente contra el presidente Gustavo Petro. Hablando abordo del Air Force One tras la captura de Nicolás Maduro, Trump dijo sobre Petro: "mejor que se cuide".
En el Capitolio, senadores demócratas que se han opuesto a la intervención en Venezuela, también se han pronunciado sobre Colombia.
Chuck Schumer, el líder de la minoría demócrata del Senado, dijo tras una sesión de audiencia con funcionarios de la Casa Blanca: "Pedí garantías de que no estaban planeando operaciones en otros países como Colombia y Cuba y me decepcionó mucho su respuesta".
A lo largo de esta semana, el Ejecutivo tendrá sesiones con el Congreso para dar explicaciones sobre la operación en Venezuela y la posibilidad de intervenciones en países como México, Colombia, Cuba y Groenlandia.
Marco Rubio, secretario de Estado, argumentó que la operación del sábado en Caracas no requería aprobación del Congreso al ser un ataque preciso y corto, sin riesgos para el ejército, y para efectuar una orden de arresto contra Maduro y su esposa Cilia Flores emitida por la Justicia estadounidense.
Respuesta del Gobierno colombiano
Los ministros del Gobierno Nacional expresaron su respaldo al presidente Petro frente tras las declaraciones de Trump, que elevaron la tensión diplomática entre ambos países.
El pronunciamiento se realizó desde la Casa de Nariño, donde la directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE), Angie Rodríguez, leyó una declaración conjunta en nombre del gabinete ministerial.
En el documento, los ministros afirmaron que el presidente de la República y Colombia han sido objeto de “una reiterada agresión y de amenazas por parte del Gobierno de los Estados Unidos”.
Señalaron que estas acciones no solo afectan al jefe de Estado, sino que comprometen principios fundamentales del orden internacional y la relación entre naciones soberanas.
El Ejecutivo atribuyó estas tensiones “al liderazgo” internacional del presidente Petro en asuntos como “la defensa de la soberanía de las naciones, el multilateralismo, el apoyo a la causa palestina, la lucha contra la crisis climática y la búsqueda de la paz mundial”.