El gobierno de Canadá anunció la compra de una nueva flota de aviones de alerta temprana GlobalEye fabricados por la compañía sueca Saab, en una decisión que refleja el intento de Ottawa por reducir su dependencia histórica de la industria militar estadounidense y reforzar su capacidad de vigilancia en el Ártico.
El año pasado Colombia había tomado una decisión similar, al elegir los Gripen E/F para reemplazar la envejecida flota de aviones Kfir, una negociación ampliamente cuestionada tanto por posibles sobrecostos como por la poca experiencia de la empresa vendiendo este modelo.
El anuncio fue realizado por el primer ministro Mark Carney durante una conferencia de defensa en Ottawa, donde aseguró que el sistema sueco permitirá a Canadá mejorar la detección de amenazas en una región cada vez más estratégica por la competencia geopolítica y militar entre potencias occidentales, Rusia y China.
“Con un conjunto de sensores avanzados y sistemas de misión, el GlobalEye será un recurso clave para las fuerzas armadas canadienses a la hora de detectar y disuadir amenazas en todo el Ártico”, afirmó Carney.
Un cambio estratégico en plena tensión con Washington
La decisión canadiense supone un golpe simbólico para Boeing, cuyo avión E-7 Wedgetail era uno de los principales competidores en la licitación. El modelo estadounidense ha enfrentado retrasos y sobrecostes en varios programas internacionales, factores que terminaron debilitando su posición frente a la propuesta sueca.
La compra se produce además en un momento de creciente incomodidad política entre Ottawa y Washington. Desde marzo, Carney ha insistido en que Canadá debe asumir “plena responsabilidad” sobre la defensa de su territorio ártico, históricamente vigilado en estrecha coordinación con Estados Unidos a través del sistema NORAD.
Expertos en defensa consideran que la elección de Saab refleja una transformación más profunda en la política de seguridad canadiense.
Philippe Lagasse, especialista en asuntos internacionales de la Universidad Carleton de Ottawa, describió la operación como “una prueba importante” de la estrategia del gobierno para alejarse parcialmente de la dependencia militar estadounidense y fortalecer alianzas con países europeos, especialmente los nórdicos.
El Ártico, el centro de la nueva doctrina canadiense
El sistema GlobalEye está basado en el avión Global 6500 de Bombardier y combina radares avanzados, sensores marítimos y capacidades de inteligencia aérea capaces de monitorear enormes extensiones de territorio.
Canadá posee más de 4,4 millones de kilómetros cuadrados de territorio y mar en el Ártico, una región donde el deshielo ha incrementado el interés estratégico y comercial de las grandes potencias.
Aunque el gobierno no detalló el valor del contrato ni el número final de aeronaves, oficiales militares habían indicado previamente que Ottawa buscaba adquirir seis aviones de alerta temprana.
La decisión también fortalece la relación entre Canadá y Suecia, que ingresó recientemente a la OTAN y busca ampliar su cooperación militar con aliados occidentales.
El primer ministro sueco Ulf Kristersson celebró el acuerdo y aseguró que Saab ya genera empleos e inversiones en territorio canadiense.
La conexión con Colombia y los cazas Gripen
La elección canadiense vuelve a poner en el foco internacional a Saab y particularmente a su caza Gripen, un modelo que también ha ganado terreno en América Latina.
En los últimos meses, el gobierno de Colombia avanzó en negociaciones para adquirir aviones Gripen E/F como reemplazo de la envejecida flota Kfir de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
El presidente Gustavo Petro confirmó públicamente que Suecia fue seleccionada como socio preferente para la renovación aérea colombiana. El acuerdo incluiría no solo aeronaves, sino también transferencia tecnológica, cooperación industrial y proyectos de producción local.
La propuesta sueca terminó imponiéndose frente a ofertas de Estados Unidos y Francia, en parte por sus menores costos operativos y la posibilidad de compensaciones industriales para Colombia.
Brasil fue el primer país en la región en adquirir los Gripen, un proceso que ha enfrentado retrasos y quejas por parte de Brasilia.
Un mercado militar en transformación
El avance de Saab en América y Europa refleja cómo algunos países occidentales están reconsiderando sus cadenas de suministro militar y buscando alternativas fuera de Estados Unidos.
Mientras Canadá revisa incluso parte de su multimillonaria compra de cazas F-35 a Lockheed Martin, Colombia explora una modernización integral de su capacidad aérea con tecnología sueca.
El trasfondo es más amplio que una simple compra de aviones: se trata de autonomía estratégica, acceso a tecnología y capacidad de negociación en un escenario internacional cada vez más fragmentado.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Por qué Canadá comprará aviones GlobalEye de Saab en lugar de modelos estadounidenses?
Canadá decidió adquirir los aviones GlobalEye de Saab para reforzar su vigilancia aérea en el Ártico y reducir su dependencia de proveedores militares de Estados Unidos. El gobierno consideró además los retrasos y sobrecostes que ha enfrentado el modelo E-7 Wedgetail de Boeing.
¿Qué capacidades tienen los aviones GlobalEye adquiridos por Canadá?
Los GlobalEye son aeronaves de alerta temprana equipadas con radares y sensores avanzados capaces de detectar amenazas aéreas, marítimas y terrestres a grandes distancias. Canadá busca utilizarlos para vigilar su extenso territorio ártico.
¿Cómo se relaciona la compra canadiense con los aviones Gripen que negocia Colombia?
La operación fortalece la presencia internacional de Saab, la misma empresa sueca que negocia con Colombia la venta de cazas Gripen E/F para reemplazar la flota Kfir. Ambos países buscan diversificar sus alianzas militares y reducir dependencia tecnológica de Estados Unidos.
¿Qué impacto tiene esta decisión en la industria militar de Estados Unidos?
La derrota de Boeing en Canadá representa un revés simbólico para la industria de defensa estadounidense y muestra cómo algunos aliados occidentales están explorando alternativas europeas en materia militar y tecnológica.
¿Por qué el Ártico se volvió una prioridad para Canadá?
El gobierno canadiense considera que el Ártico es una región estratégica debido al aumento de la competencia geopolítica, el deshielo y el interés de potencias como Rusia y China. Por eso busca fortalecer su capacidad de vigilancia y defensa en la zona.