Mediante un informe, la Contraloría General de la República indicó que verificó el proceso de contratación adelantado para la adquisición de aeronaves Gripen con la empresa SAAB, sin hallar irregularidades ni formular observaciones que comprometan la legalidad o la transparencia del procedimiento.
El ente de control señaló que tuvo acceso a la totalidad de la información requerida y revisó el análisis de mercado, la matriz de comparación de ofertas, los estudios previos, la negociación, la estructuración del contrato, los anexos técnicos, el plan de financiamiento y los acuerdos Offset de Cooperación Industrial y Social.
Asimismo, precisó que la evaluación técnica realizada por la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) incluyó nueve variables y 157 subvariables, en las cuales la propuesta de SAAB obtuvo el mayor puntaje.
El informe indica que el contrato contempla la adquisición de 17 aeronaves nuevas, junto con entrenamiento técnico-operacional, soporte logístico aeronáutico y armamento estratégico de última generación.
También resalta que el Gripen presenta un menor costo por hora de vuelo frente a otras opciones, facilidad de adaptación a la infraestructura colombiana y menores costos de sostenimiento.
La Contraloría anunció que, debido a la trascendencia económica del contrato, realizará seguimiento permanente a su ejecución durante el primer semestre de 2026.
Posteriormente, el Ministerio de Defensa informó que este resultado refleja el trabajo riguroso y transparente desarrollado durante varios años por equipos multidisciplinarios del sector defensa y de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, y destacó que el acompañamiento del ente de control constituye una garantía adicional de transparencia y responsabilidad fiscal.
Finalmente, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, afirmó que la transparencia hace parte del ADN del Ministerio y que el informe de la Contraloría confirma que el proceso de contratación se ajustó a la Constitución y a la ley.
Señaló que la adquisición de las 17 aeronaves Gripen responde a una necesidad estratégica de la Nación y permitirá fortalecer la capacidad de defensa aérea del país durante los próximos 50 años, al incluir soporte logístico, entrenamiento, transferencia de tecnología y acuerdos offset con impacto social.