Julio Iglesias vuelve a generar controversia tras la actuación del Ministerio de Asuntos Exteriores de iniciar una revisión para esclarecer las circunstancias en las que se gestionaron los visados de empleadas del artista desde República Dominicana a España en 2021.
La polémica tiene su origen en una investigación periodística que señala que, en el verano de 2021, varias personas del entorno doméstico del artista habrían ingresado a España con visados de turista Schengen tipo C, gestionados presuntamente con cartas de invitación vinculadas al cantante.
Según esas informaciones, los empleadas se habrían trasladado desde República Dominicana hasta la residencia que Iglesias posee en Ojén, Málaga, donde habrían trabajado como internas, una actividad no permitida bajo este tipo de permiso migratorio, que no habilita para ejercer labores remuneradas.
A raíz de estas publicaciones, algunos medios como elDiario.es, aseguraron que la Inspección General de Servicios del Ministerio de Asuntos Exteriores había iniciado una inspección de oficio para revisar la actuación consular en estos trámites.
Una versión desmentida por el propio Gobierno, de acuerdo con fuentes oficiales citadas por el diario ABC, el Ministerio que encabeza José Manuel Albares negó la existencia de un expediente abierto contra Julio Iglesias.
El organismo sostuvo que los consulados actuaron conforme a la normativa vigente y que no existe ninguna unidad investigando de manera retroactiva las cartas de invitación relacionadas con el artista.
Este episodio se produce días después de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional ordenara el archivo de una causa penal que involucraba al cantante por presuntos delitos de agresión sexual y trata de personas.
En ese momento el Ministerio Público concluyó que la justicia española no es competente para conocer unos hechos que, de haberse producido, habrían ocurrido fuera del territorio nacional y que afectan a una persona que no reside en España.
Desde el entorno del artista Julio Iglesias han reaccionado a través de su equipo jurídico y de publicaciones en redes sociales, el artista ha denunciado lo que considera una campaña de desprestigio.
Incluso ha difundido mensajes privados que, según su versión, evidencian una relación laboral cordial y consentida con sus empleadas.