En un movimiento clave para el comercio exterior y la legalidad en el país, hoy se radicó formalmente en el Congreso de la República la ponencia positiva unificada para el primer debate del proyecto de ley del Régimen Sancionatorio Aduanero.
Este articulado no es un texto cualquiera; es el resultado de 27 mesas de trabajo y un diálogo intenso entre la DIAN y el Consejo Gremial Nacional. El objetivo es claro: modernizar las reglas del juego, combatir el contrabando y darle dientes a la autoridad aduanera sin asfixiar a los empresarios que cumplen la ley.
Menos enredo, más control
Uno de los puntos que más llama la atención —y que seguramente dará de qué hablar en los pasillos del Legislativo— es la ambiciosa simplificación de las sanciones. Pasamos de un laberinto de 357 sanciones a un esquema de 235, organizadas según el tipo de usuario y con rangos diferenciados por la gravedad de la falta.
"Le entregamos al Congreso un articulado con el mayor nivel de coincidencias posibles... lo que nos permite avanzar con una sola voz", aseguró Carlos Emilio Betancourt, director de la DIAN.
¿Qué es lo que busca este proyecto?
- Cerrar el cerco al contrabando: Se busca frenar la evasión y el fraude que distorsionan el mercado nacional.
- Seguridad Jurídica: Reglas claras para que los importadores y exportadores no operen bajo la incertidumbre.
- Cumplimiento de la Corte: El Gobierno tiene el acelerador a fondo, pues la meta es que este régimen sea ley antes del 20 de junio de 2026, cumpliendo así con el mandato de la Corte Constitucional.
La suerte está echada en el Capitolio. Se espera que la discusión avance con rapidez para que Colombia cuente con herramientas efectivas que protejan la economía legal y mejoren la competitividad frente al mundo.