El salario mínimo volvió al centro del debate nacional y ahora la discusión no solo es jurídica, sino también económica y política. La decisión del Consejo de Estado de suspender provisionalmente el incremento del 23,7 % decretado a finales de 2025 obligó al Gobierno a replantear el camino para fijar el aumento de 2026.
En medio de ese escenario, el presidente Gustavo Petro dejó abierta la posibilidad de que el nuevo salario mínimo pueda ubicarse por encima de los $2 millones mensuales, si se aplica con rigor lo que establece la ley.
Petro plantea que el salario mínimo debería superar los $2 millones
A través de un mensaje en su cuenta de X, el mandatario aseguró que el salario mínimo “vital” tendría que ser de $2.155.000 mensuales. Según explicó, esa cifra sería el resultado de aplicar correctamente la fórmula contemplada en la Ley 278 de 1996, que ordena tener en cuenta tanto la inflación como la productividad laboral.
De acuerdo con su planteamiento, si esa metodología se hubiera respetado desde 1996, el salario mínimo para 2025 no sería de $1.423.500, sino que habría alcanzado los $2.155.410.
Para Petro, el objetivo es cerrar la brecha entre el crecimiento de la economía y la remuneración de quienes ganan el mínimo. “Si la economía es más productiva, los salarios deberían crecer con esa productividad”, sostuvo.
El presidente también recordó que la Sentencia C-187 de 1999 estableció que el salario debe crecer en línea con la productividad. Sin embargo, afirmó que en la práctica esa regla no se ha aplicado plenamente en las últimas décadas.
Según los datos expuestos por el mandatario, entre 1996 y 2025 la brecha acumulada entre el salario mínimo y la productividad laboral habría sido del 53,8 % (antes del aumento del 23 %).
La relación entre salario mínimo y productividad pasó de 64,9 % en 1996 a 34,2 % en 2022, su nivel más bajo. Aunque con los incrementos recientes subió a 38,9 % en 2024, aún estaría lejos de los registros históricos.
Con base en cifras de la OCDE, también señaló que quienes devengan el mínimo han perdido participación en el PIB per cápita, al pasar de representar el 59,5 % en 1996 a 46,2 % en 2023.
¿Podría el nuevo decreto ir más allá del 23 %?
El contenido del nuevo decreto será determinante. Desde el Gobierno, algunas voces han planteado que el incremento podría incluso superar el 23 % inicialmente fijado.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, pidió un ajuste más alto y llamó a la ciudadanía a respaldar un salario que, según dijo, compense la pérdida histórica frente a la productividad.
La orden del Consejo de Estado y el plazo de ocho días
La discusión se da luego de que el Consejo de Estado suspendiera provisionalmente el aumento del 23,7 % decretado a finales del año pasado.
El alto tribunal le dio al Ejecutivo un plazo de ocho días para expedir un nuevo decreto transitorio que cumpla con los parámetros técnicos y constitucionales vigentes. En particular, deberá ajustarse a los criterios fijados en la Constitución de 1991 y en la Ley 278 de 1996.
Mientras se expide la nueva regulación, el incremento actual continúa aplicándose.