El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, anunció ante la Comisión Séptima del Senado, que solicitará al Ministerio de Hacienda una adición de $4 billones para atender el proceso de reconstrucción por el terremoto del pasado 10 de agosto, al advertir que los recursos contemplados hasta ahora no alcanzan para responder a la magnitud de los daños.
“Yo quiero invitar a la Comisión Séptima para que me ayuden en algo puntual y es el presupuesto del próximo año. $700 mil millones no es absolutamente nada para hablar de un proceso de reconstrucción”, afirmó.
El ministro sostuvo que esa entidad ya hizo una solicitud al ministro de Hacienda por “cuatro billones adicionales” y señaló que en los próximos 15 días presentarán la petición formal.
Según dijo, el Ministerio de Vivienda requiere acompañamiento del sector privado y del Congreso, en el análisis del presupuesto para financiar las acciones de vivienda y desarrollo en los territorios afectados.
“Entiendo y comprendo las diferencias ideológicas y políticas que se puedan sentar sobre la mesa, pero hoy el llamado no es a pensar en el actor que está ahí sentado al frente, es a pensar en la familia que nos está esperando en el territorio”, expresó.
Beltrán agregó que el informe presentado ante la comisión busca dejar constancia de la responsabilidad institucional frente a la reconstrucción. “No solamente como ministro sino comisión, en tener el plan, pero también en tener unos recursos”, dijo.
Daños en Cali y preocupación por estratos medios y altos
Durante su intervención, el ministro se refirió a la situación de Cali, ciudad que, según afirmó, fue visitada por el presidente el mismo día de la tragedia, seis horas después del terremoto.
“Fue Cali, con uno de los daños más profundos que ha tenido en la historia. 13.051 viviendas destruidas, 53.000 averiadas”, señaló Beltrán.
El funcionario indicó que una comisión técnica permanece en la ciudad para avanzar en la revisión de los daños. También aseguró que el alcalde Alejandro Eder le manifestó preocupación por los hogares de estratos 4, 5 y 6, debido a que no cuentan con los mismos beneficios o subsidios disponibles para otros sectores.
“La preocupación del alcalde hoy es: Jaime Andrés, me preocupan los estratos 4, 5 y 6. Primero, porque se les acabó la vivienda y no tienen ningún tipo de beneficio ni subsidio. Creemos un plan”, relató el ministro.
Beltrán dijo que en las últimas tres semanas ha visitado Cali en cuatro oportunidades para atender distintos aspectos de la emergencia. También advirtió que las decisiones deben tomarse con información técnica suficiente para evitar problemas en la ejecución.
“A veces el ser apresurados en tomar decisiones sin una data real y sin un balance real nos hace tener procesos”, sostuvo.
Quindío y las normas sismo resistentes
El ministro también mencionó el caso de Quindío, donde reportó 3.026 viviendas destruidas. En su exposición comparó el impacto en ese departamento con lo ocurrido en Risaralda y Caldas, y atribuyó parte de la diferencia a la adopción de medidas sismo resistentes.
“¿Por qué Quindío sufrió menos que Risaralda y Caldas? (...) Porque adoptaron las medidas sismo resistentes, sufrieron el mismo terremoto, pero los daños fueron menores”, afirmó.
Primera fase: maquinaria, materiales y ayudas económicas
Beltrán explicó que la primera fase de atención ha estado en cabeza de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y fue planteada entre el 10 de agosto y el 30 de septiembre. Según el ministro, esta etapa se ha concentrado en la articulación entre el Gobierno, los entes territoriales y el sector privado.
“Nosotros nos hemos dedicado desde el primer día a responderle llamadas a gobernadores y alcaldes de necesitamos maquinaria amarilla en X o Y municipio”, indicó.
El ministro defendió la participación de empresas privadas en la atención de la emergencia. “No satanicemos a los privados, arropemos a los privados que son los que han podido hacer lo que el Gobierno como herramienta no tiene para reaccionar de manera rápida”, dijo.
Según Beltrán, el Ministerio de Vivienda ha articulado la llegada de maquinaria amarilla, la entrega de ayudas económicas por tres meses prorrogables y la conformación de bancos de materiales. Informó que se han gestionado 1.031 toneladas de materiales donados por grandes, medianas y pequeñas empresas.
“Hemos logrado articular materiales como ladrillo, cemento y varilla", aseguró. También mencionó que en Chocó se entregaron más de 640 toneladas y que Argos aportó cerca de 120 toneladas para obras de reconstrucción y reparaciones.
Falta de ingenieros y patólogos para revisar estructuras
Uno de los puntos señalados por el ministro fue la falta de equipos técnicos especializados para determinar si las edificaciones afectadas deben ser demolidas, o pueden ser reparadas.
“El registro único de damnificados es una cosa. ¿Quiénes fueron damnificados? Pero otra cosa son los patólogos para que digan si ese edificio tiene que ser demolido o si ese edificio se puede restaurar. Ese equipo es del que estamos careciendo hoy”, dijo.
Beltrán aseguró que se han hecho convocatorias con Camacol y que varias alcaldías, entre ellas Bogotá, Medellín y Barranquilla, que han enviado equipos técnicos a las zonas afectadas.
También indicó que en Cali se requieren más profesionales para avanzar en la caracterización. “Solo en Cali necesitamos 120 más que lleguen esta semana”, afirmó.
Segunda fase: decretos, subsidios y soluciones de vivienda
El ministro explicó que, mientras avanza la primera fase, ya comenzó una segunda etapa proyectada para nueve meses. Esta incluye la preparación de medidas y decretos en el marco de la emergencia.
Beltrán invitó a los senadores a participar en la formulación de normas para acelerar la reconstrucción. Entre las medidas, mencionó subsidios ordinarios para estratos 1, 2 y 3, y extraordinarios para estratos 3 y 4; reconexión de servicios; reducción de aportes solidarios; medidas tarifarias; subsidios a gestores comunitarios; plazos de pago sin intereses; uso de recursos del Sistema General de Participaciones para servicios públicos; y ajustes a modalidades de subsidios.
“Todo esto que ustedes ven ahí de manera resumida, literalmente es el marco normativo que nos va a permitir acelerar y avanzar en el comienzo de la reconstrucción”, afirmó.
En cuanto a soluciones de vivienda, Beltrán informó que el sector financiero acordó una tasa de interés preferencial del 8% para zonas afectadas.
También mencionó compromisos de empresas privadas: Argos con la donación de 1.000 viviendas, 500 para Chocó y el resto para zonas rurales; Eternit con 31 casas; Marval con seis viviendas; y Camacol con $20.000 millones en descuentos de unidades de vivienda.
Tercera fase: proyectos nuevos y renovación urbana
La tercera fase, según el ministro, está proyectada a dos años y contempla intervenciones más complejas, relacionadas con planes de ordenamiento territorial, cofinanciación y proyectos de vivienda nueva.
“La primera fase son arreglos básicos, rehabilitación. La segunda fase son viviendas ya construidas o viviendas industrializadas puestas en territorio. Pero la tercera fase son proyectos de vivienda nueva”, explicó.
Beltrán insistió en que uno de los mayores retos está en atender a los hogares que no pertenecen a vivienda de interés social, ni prioritaria, especialmente en estratos 4, 5 y 6.
“También son colombianos, porque también fueron afectados”, sostuvo.
Según dijo, en Cali cerca del 48% de las personas afectadas en esos estratos son mayores de 50 años, pensionadas, o cercanas a la pensión, lo que dificulta la posibilidad de acceder a nuevos créditos.
El ministro aseguró que han identificado la posibilidad de desarrollar 20.079 viviendas en predios aportados por alcaldías y gobernaciones, con participación de constructoras, cajas de compensación, aseguradoras y federaciones del sector rural.
También planteó la necesidad de pensar en procesos de renovación urbana en ciudades como Manizales, Pereira y Cali.
“Tenemos que pensar en transformar los entornos”, afirmó. Sobre Cali, dijo que se ha hablado de sectores completos destruidos donde podría estructurarse inversión privada con comercio en los primeros pisos y vivienda en los superiores.
Costos de reconstrucción y papel de aseguradoras
Beltrán señaló que se ha mencionado una cifra de $30 billones como costo de la reconstrucción nacional, pero advirtió que aún no existe un cálculo definitivo.
“Se especula que la reconstrucción del país vale 30 billones, se especula”, dijo. “Pretender tener un número hoy seríamos irresponsables y ligeros a la hora de establecer realmente cuánto vale la reconstrucción”.
El ministro afirmó que solo Cali podría requerir entre $10 y $12 billones, según estimaciones preliminares del alcalde Alejandro Eder, y que Pereira tendría una cifra similar. También sostuvo que el sector asegurador tendría una responsabilidad cercana a los $6 billones en compromisos relacionados con viviendas, edificios y comercios afectados.
“El sector asegurador tiene un papel fundamental en esta reconstrucción y ahí es donde debemos como Comisión Séptima también hacerle un seguimiento”, afirmó.
Llamado a mantener la articulación público-privada
En el cierre de su intervención, Beltrán defendió la concurrencia entre Gobierno, privados, sector financiero, constructoras, cajas de compensación, organismos multilaterales y entes territoriales.
“Este no es momento de satanizar a los que quieren ayudar, este es momento de abrirle los brazos a quienes apoyan, este no es momento de ponerle color político ni ideología al debate frente a la reconstrucción”, dijo.
El ministro sostuvo que la prioridad sigue siendo avanzar con maquinaria amarilla, bancos de materiales, equipos técnicos y articulación territorial, aunque insistió en que no será posible definir una cifra final sin una caracterización completa.
“El dolor más grande de la gente es de vivienda, pero no podemos avanzar en una cifra real mientras no tengamos un factor de caracterización real”, concluyó.