Las cuotas de manejo siguen siendo uno de los cobros que más inquietud generan entre los usuarios del sistema financiero en Colombia. Aunque muchas personas creen que dejar de usar una tarjeta de débito o crédito es suficiente para evitar este pago, la realidad es distinta y está respaldada por la normatividad vigente y los contratos firmados con los bancos.
En medio de un escenario marcado por el aumento del costo de vida y una mayor atención a los gastos mensuales, cada vez más colombianos se preguntan si es legal que las entidades financieras sigan cobrando la cuota de manejo cuando la tarjeta no se utiliza o permanece guardada.
¿Qué es la cuota de manejo y por qué se cobra?
La cuota de manejo es un cargo que aplican los bancos por la administración de productos financieros como cuentas de ahorro, cuentas corrientes y tarjetas de débito o crédito. Este valor cubre, entre otros aspectos, la disponibilidad del cupo, el acceso a servicios, plataformas tecnológicas, atención al cliente y beneficios asociados al producto.
El cobro puede realizarse de forma mensual, trimestral o anual, dependiendo de las condiciones pactadas entre el cliente y la entidad financiera al momento de contratar el producto.

¿Se debe pagar cuota de manejo aunque no se use la tarjeta?
Sí. En términos generales, el no uso de una tarjeta no exime automáticamente del pago de la cuota de manejo. Mientras el producto financiero esté activo y vigente, el banco puede seguir cobrando este concepto, incluso si la tarjeta no registra movimientos.
Así lo ha explicado la Superintendencia Financiera de Colombia, al señalar que la obligación de pago se mantiene siempre que el servicio esté disponible para el cliente y exista un cupo asignado, sin importar si la tarjeta se utiliza o no.
En un pronunciamiento emitido en mayo de 2015, la Superintendencia Financiera aclaró que los costos asociados a productos financieros deben estar claramente definidos en los contratos firmados por los usuarios. Esto incluye las cuotas de manejo, tanto para tarjetas de crédito como para otros servicios bancarios.
La entidad explicó que los acuerdos entre el banco y el cliente son legales siempre que el usuario haya aceptado voluntariamente las condiciones, en ejercicio de su autonomía, luego de evaluar las alternativas disponibles en el mercado financiero.
¿Qué pasa si la tarjeta está inutilizada?
Uno de los puntos que más confusión genera es el cobro de la cuota de manejo cuando la tarjeta está inutilizada, bloqueada o guardada sin uso. De acuerdo con la Superintendencia, la inutilización física del plástico no elimina la obligación de pago si el producto sigue activo en el sistema del banco.
En estos casos, mientras la tarjeta conserve vigencia y el cupo esté disponible, la entidad financiera puede continuar cobrando la cuota de manejo, salvo que el contrato indique lo contrario o exista un beneficio especial que exonere al cliente del pago.

Aunque los bancos tienen la facultad de establecer las condiciones de sus productos, esta autonomía no es absoluta. Las entidades deben cumplir con lo dispuesto en la Ley 1328 de 2009, que regula la protección al consumidor financiero.
Esta normativa obliga a los bancos a suministrar información clara, comprensible, transparente y oportuna sobre los costos y condiciones de los productos. Si el cliente considera que no fue informado adecuadamente, puede presentar una reclamación ante la entidad o acudir a la Superintendencia Financiera.
¿Qué ocurre si no se paga la cuota de manejo?
No pagar la cuota de manejo puede traer consecuencias para el usuario, entre ellas:
- Acumulación de la deuda por cobros pendientes.
- Reportes negativos en centrales de riesgo, en caso de mora prolongada.
- Cancelación unilateral del producto por parte del banco.
- Dificultades para acceder a nuevos créditos o servicios financieros.
Por eso, los expertos recomiendan revisar periódicamente los productos activos y cancelar formalmente aquellos que ya no se necesitan.
Entidades como Bancolombia han reiterado que, mientras la tarjeta esté activa, los beneficios y servicios continúan disponibles, por lo que la cuota de manejo se cobra de manera regular. El simple hecho de no usar la tarjeta no implica la eliminación del cobro, salvo que el cliente cuente con una promoción o beneficio específico que lo exonere.