Bogotá vive una nueva jornada del Día sin carro y sin moto, que desde hace más de dos décadas modifica la movilidad de la ciudad y tiene efectos directos sobre la actividad comercial.
De acuerdo con registros del gremio, durante esta jornada sectores como vestuario, artículos para el hogar, accesorios y restaurantes pueden experimentar caídas superiores al 50 % en sus ventas.
Estrategias de los empresarios
Juan Esteban Orrego, director de Fenalco Bogotá Cundinamarca, explicó que muchos establecimientos ajustan su operación para enfrentar la reducción en el flujo de clientes.
“Los empresarios han aprendido a anticiparse. Algunos aprovechan para realizar inventarios o adecuaciones, mientras que otros diseñan incentivos para que los ciudadanos sigan comprando pese a las restricciones de movilidad y a las lluvias que nos acompañan por estos días, porque sabemos que los ciudadanos priorizan desplazarse al trabajo o estudio y regresar a casa sin contratiempos”, señaló.
Entre las estrategias más utilizadas se encuentran parqueaderos gratuitos o con descuento para bicicletas, patinetas u otros medios alternativos, promociones especiales, domicilios sin costo o con tarifas preferenciales y experiencias en el punto de venta.
Sectores con mejor comportamiento
Fenalco indicó que algunos segmentos presentan un mejor desempeño durante la jornada, especialmente los relacionados con la movilidad alternativa, como bicicletas, transporte público y soluciones eléctricas livianas.
En estos casos, los incrementos en ventas pueden superar el 40 % durante el Día sin carro y sin moto.
La restricción se aplica desde las 5:00 de la mañana hasta las 9:00 de la noche, lo que significa 16 horas continuas en las que no podrán circular carros ni motocicletas de uso particular.
Como en otras ocasiones, la jornada busca invitar a los ciudadanos a cambiar la forma de movilizarse, así sea por un día, y reflexionar sobre el impacto del vehículo particular en el medio ambiente y la calidad de vida.
Desde el Distrito han reiterado que se trata de una herramienta orientada a fortalecer el uso del transporte público y a fomentar el uso de medios alternativos como la bicicleta.