El Banco de la República advirtió que la pausa en el aumento de las tasas de interés podría terminar encareciendo el proceso para llevar la inflación nuevamente a la meta del 3 %. Así lo señaló Hernando Vargas, gerente técnico del Emisor, durante la presentación del más reciente Informe de Política Monetaria.
El funcionario explicó que la decisión tomada por la Junta Directiva el pasado 30 de abril implica riesgos para el comportamiento futuro de los precios, especialmente si la pausa se mantiene durante más tiempo.
“Entre más se prolongue la decisión, mayor será el costo de la desinflación posterior”, afirmó Vargas.
Según el equipo técnico, mantener sin cambios las tasas puede obligar posteriormente al Banco de la República a aplicar ajustes más fuertes o sostener tasas elevadas durante más tiempo para controlar la demanda y evitar nuevas presiones inflacionarias.
Banco de la República alerta por demora en bajar inflación
Durante la presentación, Vargas explicó que el proceso para devolver la inflación a la meta será más lento de lo esperado. El nuevo informe proyecta que el indicador cerrará 2026 en 6,4 %, por encima de cálculos anteriores.
Para 2027, la inflación bajaría a 3,7 %, mientras que la meta del 3 % solo se alcanzaría hacia 2028.
El gerente técnico sostuvo que el principal riesgo está en aplazar las medidas necesarias para controlar el exceso de demanda en la economía.
“Esto podría requerir un ajuste mucho más fuerte de la tasa de interés o un periodo más prolongado de tasas altas”, señaló.
Las dudas sobre la tasa neutral
Otro de los temas abordados por el equipo técnico fue la denominada tasa de interés neutral, es decir, el nivel que no impulsa ni frena la economía.
Según Vargas, actualmente existe alta incertidumbre sobre ese indicador, ya que no puede observarse directamente y debe calcularse con distintos modelos. El Banco de la República estima que para este año se ubique alrededor de 3,1 %, aunque advirtió que las presiones apuntan a que podría seguir aumentando.
El funcionario indicó que el comportamiento reciente de la inflación genera dudas sobre si la política monetaria realmente está siendo tan restrictiva como se esperaba.
“La inflación se ha estancado desde mediados de 2025 pese a tasas reales altas”, explicó.
A esto se suman factores externos e internos que mantienen presión sobre las tasas, entre ellos las condiciones financieras en Estados Unidos, el impacto del auge de la inteligencia artificial sobre los mercados internacionales, la incertidumbre fiscal y el aumento de la prima de riesgo de Colombia.
Crecimiento moderado y riesgos fiscales
El informe también prevé una expansión económica moderada para los próximos años. El equipo técnico calcula que el PIB crecerá 2,4 % en 2026 y 2,1 % en 2027.
Según el Emisor, esa desaceleración sería necesaria para corregir excesos de demanda y ayudar a reducir la inflación.
Finalmente, Vargas advirtió que persisten varios riesgos que podrían seguir presionando los precios al alza, entre ellos posibles choques derivados de la guerra en Medio Oriente, un eventual Fenómeno del Niño fuerte, mayores efectos del salario mínimo y las dificultades fiscales del país.
“El riesgo de que la política fiscal no logre contener el déficit de las cuentas públicas sigue presente”, concluyó el gerente técnico del Banco de la República.