La crisis financiera de Air-e dejó de ser un problema exclusivo de la región Caribe y se convirtió en una preocupación nacional. Así lo advirtió Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras de Energía (Andeg) en Barranquilla, al analizar la situación de la empresa intervenida y los desafíos que enfrenta Colombia ante la llegada de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.
Uno de los principales motivos de alarma es la deuda que mantiene Air-e con el sector eléctrico, la cual asciende a los $3,3 billones. A esto se suma que, solo en el último mes, la compañía habría dejado de pagar alrededor de $380.000 millones, una situación calificada como "insufrible" e "inmanejable".
"Cuando uno está hablando de que Air-e le está debiendo al sector eléctrico $3,3 billones, esto no es un problema de siete departamentos. Es un problema nacional”, señaló Castañeda.
La situación también ha generado alerta por la pérdida de valor de la compañía durante el periodo de intervención, que se acerca a los 24 meses. Según el análisis, dicha destrucción de valor rondaría los $2,6 billones, cifra que, a juicio del presidente de Andeg, refleja el deterioro financiero en el que recibe la empresa el nuevo Gobierno.
El riesgo financiero, la primera amenaza
Más allá de la disponibilidad del recurso, Castañeda considera que la primera amenaza de un eventual apagón en la región Caribe es de carácter financiero. La razón radica en que una empresa con dificultades para cumplir sus obligaciones limita la capacidad de los generadores para producir y vender energía. Esto adquiere mayor relevancia frente al comportamiento de la generación térmica, considerada fundamental para respaldar el sistema durante periodos de baja generación hidráulica.
El llamado urgente es al Gobierno para que adopte medidas que permitan detener el déficit mensual de Air-e y garantizar los recursos necesarios para que los generadores continúen operando.
“Si el Gobierno, de la mano de la ministra de Minas y del ministro de Hacienda, hace unos anuncios importantes en los próximos días sobre cómo parar ese desangre, creo que logran desactivar la primera bomba de tiempo que dejó el gobierno saliente”, explicó.
Colombia llegaría “raspando” al fenómeno de El Niño
El panorama energético tampoco resulta cómodo. De acuerdo con el análisis, la situación actual difiere de la registrada durante el fenómeno de El Niño de 2023-2024. Mientras en 2023 el país contaba con excedentes de energía firme para enfrentar los momentos críticos, actualmente la disponibilidad presenta un déficit que podría rondar el 2,4 % en los próximos meses.
“Vamos a pasar y vamos a pasar raspando”, advirtió el experto al referirse a la capacidad del sistema para enfrentar el periodo de mayor presión.
A esto se suma un crecimiento acelerado de la demanda de energía. El consumo estaría aumentando alrededor del 9 % mensual, presionando aún más a un sistema que cuenta con una oferta limitada. Por ello, una de las propuestas planteadas es implementar incentivos para que los usuarios reduzcan su consumo en las horas pico. La idea es que la ciudadanía reciba beneficios económicos por la energía que logre ahorrar, en lugar de enfrentar mayores costos por un consumo elevado.
La generación térmica toma protagonismo
Las condiciones climáticas ya están teniendo efectos sobre el mercado eléctrico. Según el análisis, durante agosto las lluvias se mantendrían cerca del 58 % frente a sus promedios históricos, una clara señal de que el país empieza a sentir con mayor fuerza la disminución de los aportes hídricos.
Ante este escenario, las plantas térmicas están aumentando su participación en la oferta eléctrica. Actualmente, la generación térmica aporta entre el 30 % y 35 % del consumo nacional y, en un escenario crítico, podría llegar a representar entre el 50 % y 55 %. La generación a carbón ya estaría operando al 100 %, mientras que también se utiliza una parte importante del gas nacional, gas importado y otros combustibles.
Esta contingencia, sin embargo, trae una consecuencia directa: el precio de la energía en bolsa tiende a aumentar.
La factura de energía también podría sentir el impacto
El incremento en los precios de bolsa terminaría reflejándose en los recibos de los usuarios, aunque el impacto dependerá del nivel de exposición que tenga cada empresa distribuidora a ese mercado. En el caso de Air-e, la situación resulta especialmente delicada porque la compañía mantiene contratos de compra vinculados a los precios de bolsa.
Esto significa que, al subir el precio, el costo de adquisición también se incrementa, agravando las dificultades financieras de la empresa.
“Hoy en día es lo mismo que estar expuesto a la bolsa, y ese componente está creciendo”, explicó el directivo. Por ello, una de las alternativas en análisis consiste en crear mecanismos para que los mayores costos puedan diferirse en el tiempo y, paralelamente, facilitar que empresas como Air-e contraten energía a precios más estables.
Industriales podrían aportar energía al sistema
Otra de las medidas planteadas consiste en incentivar a la industria colombiana para que venda al sistema los excedentes de energía de los que dispone. Existen empresas con capacidad de generación térmica utilizada para sus propios procesos productivos que podrían aportar energía adicional al sistema nacional. Sin embargo, la crisis de Air-e vuelve a convertirse en un obstáculo.
“¿Por qué no entra hoy? Pues porque está el riesgo de Air-e. Nadie va a entrar a un sistema en el cual le digan: ‘Mire, yo vendí 100 pesos y le voy a reconocer 80 o 76 de esos 100 pesos’”, precisó. Por esta razón, la prioridad es estabilizar financieramente a la compañía intervenida y, posteriormente, crear incentivos para incorporar esos excedentes industriales.
¿Habrá apagones en la región Caribe?
El experto no descartó los riesgos, pero reiteró que la primera amenaza por atender es la financiera. Si el Gobierno consigue cerrar el déficit de Air-e, garantizar el pago a los generadores y permitir que la generación térmica opere con normalidad, se reduciría uno de los principales factores de inestabilidad.
A esto deberán sumarse medidas de ahorro energético, incentivos a la industria para aportar excedentes y mecanismos que permitan a las comercializadoras y distribuidoras reducir su exposición a los elevados precios de bolsa.
Temas clave
- ¿Por qué la crisis de Air-e se convirtió en un problema nacional?
Porque acumula una deuda de $3,3 billones con el sector eléctrico y dejó de pagar cerca de $380.000 millones en el último mes. Esta situación afecta a las generadoras y pone en riesgo la disponibilidad de energía requerida para atender la demanda del país, especialmente durante el fenómeno de El Niño. - ¿Existe riesgo de apagones en la región Caribe?
Sí existe un riesgo, aunque el principal detonante es financiero. Si Air-e no logra estabilizar sus pagos, afectará la capacidad de los generadores para producir energía. A esto se suma un déficit en la oferta del recurso. - ¿Cómo se está preparando el sistema eléctrico para el fenómeno de El Niño?
El país deberá aumentar el respaldo de la generación térmica, promover el ahorro, incentivar a los usuarios a reducir el consumo y permitir que las industrias vendan sus excedentes. La generación térmica aporta actualmente entre el 30 % y 35 % del consumo nacional, y podría escalar hasta el 55 % en un escenario crítico. - ¿Los problemas de Air-e podrían aumentar la factura de energía?
Existe un riesgo real. Al tener contratos vinculados a los precios de bolsa, el aumento en el costo del kwh impacta las finanzas de la empresa y termina trasladándose al usuario. Se evalúa establecer mecanismos para diferir esos mayores costos y permitir contrataciones a tarifas más estables.