La prolongación de la sequía asociada al fenómeno del Super Niño en Colombia encendió las alarmas de las autoridades ambientales. Alfred Ballesteros, director general de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), aseguró en entrevista con La FM que 35 municipios bajo jurisdicción de la entidad presentan actualmente alertas por desabastecimiento hídrico.
Según Ballesteros, la situación podría agravarse durante los próximos meses, debido a la reducción de los caudales de varias fuentes que abastecen acueductos urbanos y rurales.
CAR prepara suspensión de concesiones de agua
El director de la CAR explicó que la entidad inició un diagnóstico de las fuentes hídricas que abastecen a los municipios afectados. El objetivo es establecer medidas para garantizar el suministro de agua para consumo humano. Entre las decisiones anunciadas está la regulación de las concesiones de agua destinadas a actividades diferentes al consumo doméstico. “Vamos a empezar a cerrar parcial o totalmente la llave: actividades industriales, actividades avícolas, porcícolas (...) pero tenemos que garantizar la prioridad para consumo humano”, aseguró.
Ballesteros señaló que la medida podría comenzar a aplicarse durante la tercera semana, después de realizar una evaluación técnica de cada concesión y de las condiciones de las fuentes abastecedoras.
La CAR contempla suspensiones parciales o totales en las captaciones ubicadas aguas arriba de las bocatomas de los acueductos que presentan mayores dificultades.
35 municipios tienen alerta por desabastecimiento
Entre los municipios mencionados durante la entrevista se encuentran Puerto Salgar, Viotá, Villeta, Caparrapí, Tocaima, El Colegio, Facatativá, Apulo, Agua de Dios, Guaduas, Cachipay, Fúquene y Buenavista. También hay municipios de la región del Sumapaz bajo seguimiento, entre ellos Arbeláez, Granada, Venecia, Tibacuy, Silvania, Pandi y Cabrera.
De acuerdo con el director de la CAR, aproximadamente el 90% de los municipios dependen de fuentes hídricas superficiales como quebradas, ríos y nacimientos. En algunos casos, los monitoreos han registrado reducciones cercanas al 80% del caudal habitual.
Además, algunos sectores de La Peña y Viotá ya estarían dependiendo de carrotanques para recibir agua.
Río Calandaima presenta una disminución superior al 90%
Uno de los casos que más preocupa a las autoridades es el del río Calandaima, en la región del Tequendama. Ballesteros afirmó que el seguimiento realizado recientemente mostró que la situación continúa siendo crítica. “Fuentes hídricas como el río Calandaima, que todos conocemos, están prácticamente secas; ha tenido una disminución de caudales superior al 90%”, aseguró.
El funcionario explicó que el Tequendama, el Gualivá y el Bajo Magdalena se encuentran entre las zonas de Cundinamarca que han registrado mayores temperaturas y menores precipitaciones durante los últimos meses.
¿Habrá racionamiento de agua en más municipios?
Frente a la posibilidad de implementar racionamientos en los municipios que permanecen bajo seguimiento, Ballesteros aclaró que estas decisiones corresponden a las empresas de servicios públicos, en coordinación con las administraciones municipales.
Sobre Facatativá, señaló que las lluvias registradas recientemente permitieron una mejoría en las condiciones de abastecimiento, aunque la situación continúa bajo vigilancia.
La CAR, entretanto, concentrará sus acciones en regular las concesiones que compiten por el recurso con los acueductos.
Autoridades piden ahorrar agua y acelerar medidas de adaptación
Ballesteros también hizo un llamado a hogares, empresas y autoridades para modificar las prácticas de consumo y prepararse para escenarios de menor disponibilidad de agua. “Cada gota cuenta, que es necesario ahorrar recurso hídrico no solamente durante los racionamientos, sino de manera permanente”., mencionó.
El director de la CAR pidió además restaurar las microcuencas, buscar sistemas alternativos de abastecimiento y aprovechar fuentes como aguas lluvias y aguas subterráneas, además de impulsar el reúso y la economía circular.
En el caso del sector industrial, sostuvo que las empresas deben contar con planes de adaptación al cambio climático. “Esto dejó de ser opcional o voluntario y se volvió obligatorio en nuestra realidad del cambio climático”, añadió.
De acuerdo con lo expuesto por Ballesteros en La FM, el comportamiento de la sequía podría intensificarse en noviembre y diciembre y prolongarse hasta el primer semestre de 2027, según las proyecciones citadas del IDEAM. Ante este escenario, la CAR busca priorizar el agua para consumo humano y reducir la presión sobre las fuentes que actualmente presentan los mayores niveles de disminución.
*Esta nota se hizo con apoyo de IA.