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5 Feb 2018 02:11 AM

La enfermedad del Hospital San Jerónimo de Montería

Investigaciones La F.m le pone la lupa a las inconsistencias y presuntos malos manejos que tienen en crisis al Hospital San Jerónimo de Montería.

Crisis financiera, falta de insumos y equipos médicos, inconsistencias en la contratación, despidos masivos a sus empleados son algunas irregularidades que hoy tienen en cuidados intensivos al Hospital San Jerónimo de Montería.

La Procuraduría General de la Nación suspendió por tres meses a la gerente del Hospital San Jerónimo de Montería, Isaura Margarita Hernández Pretelt, por irregularidades en el manejo planta de personal.

LA FM investigó y encontró que esa no es la única inconsistencia, dado que cursa una denuncia de trabajadores tras el despido masivo de un grupo de especialistas, quienes aseguran que fueron retirados en represalia por las quejas de falta de medicamentos e insumos.

Así lo explica Diana Isabel Moreno, auxiliar de enfermería y presidenta de uno de los sindicatos del centro asistencial.

Los médicos alertaron que en el hospital faltaban líquidos endovenosos, jabones para lavados quirúrgicos, equipos de ventilación mecánica entre otros insumos que dificultaron la adecuada atención de los pacientes, una situación que denunciaron en una manifestación pública. Tras ese episodio, los especialistas dejaron de ser contratados a través de sociedades médicas, para ser vinculados de manera directa.

Esto contó Clovis Puche, medico ginecologo y obstetra durante ocho años en ese centro asistencial.

Desde mayo de 2017 se registra el desabastecimiento frecuente de medicamentos en los diferentes servicios. LA FM conoció varias historias clínicas (que no revelaremos para no violar intimidades) donde se indica la suspensión de tratamientos por falta de medicamentos. Los pacientes, en oportunidades, no registran mejoría en su instancia en el hospital por esa irregularidad.

La gerente del hospital, Isaura Hernández, les explicó que sus despidos se debían a un plan de austeridad, pero los médicos, especialistas y otros trabajadores están convencidos que se trata de un asunto exclusivamente político. La aspiración de Hernández Pretelt a la Alcaldía de San Pelayo, su tierra natal, ubicada a 40 minutos de Montería.

Así lo sustentó Diana Moreno:

Mencionado personal, oriundo de San Pelayo, ha tenido dificultades para adecuarse a las exigencias del hospital. LA FM tuvo acceso a varias cartas del Área de Enfermería dirigidas a la Subdirección científica, donde explica que parte de las nuevas trabajadoras de enfermería auxiliar no parecen estar capacitadas, para los puestos que fueron contratados.

“No cumple con los turnos en especial los fines de semana dejando sola a sus compañeras, al igual que tiene mal manejo de historias clínicas. Se le ha hecho retroalimentación de los errores y aún persisten. Esta situación afecta significativamente el servicio y por ende el proceso de facturación” es la principal queja de la coordinadora de enfermería, Silvina Patricia Saez.

Los empleados despedidos explicaron que el mecanismo de selección funcionaba así: Un grupo trabajadores de confianza de Hernández Pretelt se encargaba de estudiar las hojas de vida y determinar quienes habían sido contratados hace más de 10 años, cuando la gerencia estaba ‘en manos de los liberales' para luego sacarlos.

Así lo expuso Teresa Hoyos, enfermera despedida del Hospital.

Las condiciones de infraestructura del hospital es otra de las frecuentes quejas del personal que ahí labora, los médicos y los especialistas han insistido que el deterioro es avanzado y podría dificultar aún más la atención de los pacientes.

Aunque la gobernación de Córdoba abrió una licitación pública por 7.595’801.432 para su remodelación, otorgado al consorcio San Jerónimo, las obras de este contrato (897-2017) debían terminar el pasado 31 de diciembre de 2017, como reza en el mismo documento en su cláusula sexta. Pero un mes después, los trabajados aún no han terminado.

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Esto agregó el especialista Clovis Puche:

Diana Morelo, presidenta del sindicato, concordó con los especialistas:

 

Galeria de fotos trabajos en el hospital

Pero los trabajadores no son los únicos que tienen alguna queja con el hospital, las empresas de servicios públicos le han manifestado a los organismos de control que el centro asistencial tiene deudas exorbitantes con ellos. Durante el año pasado, Surtigas le notificó a la Contraloría, mientras que la Proactiva Aguas de Montería a la Procuraduría.

En septiembre de 2017, ambas compañías emitieron una voz de alerta. Jutidth Buelvas Pérez, gerente y representante legal de Aguas de Montería, formuló una queja ante la Procuraduría y pidió la apertura de una investigación en contra de Isaura Hernandez Pretelt por el no pago de la deuda de 1.046 millones de pesos, hasta ese entonces. Un monto que equivalía a un año de servicio.

“Conforme los hechos que se vienen realizando en la presente queja me permito solicitar ante el señor Procurador la apertura de investigación preliminar con el fin de establecer las posibles faltas disciplinarias en que pueda estar incurso la Dra. Isaura Margarita Hernandez Pretelt, gerente del Hospital San Jerónimo de Montería indica el documento.

En cuanto a la deuda con Surtigas, ese mismo mes, ascendía a más de 128 millones y correspondía a siete facturas sin pagar. En la comunicación, que también recibió la Contraloría municipal de Montería, se explica que hubo varios avisos del servicio si no cancelaba el monto que estaba en mora.

 

Incluso los contratistas tienen reclamos con el Hospital San Jerónimo, como es el caso de la empresa Quimicos Jescon, una empresa que obtuvo tres contratos con el centro asistencial para el suministro de insumos de aseo y desinfección por un valor que asciende a más de 90 millones de pesos durante el 2017, sin embargo aún no recibe ni un solo pago a pesar que había disponibilidad presupuestal para ello.

De acuerdo con José Gregorio Arroyo, representante legal de Químicos Jescon, el 12 de septiembre el Hospital emitió un certificado de disponibilidad presupuestal (número 2244 de 2016) para garantizar los recursos de un contrato de suministros de insumos y aseo por más de 23 millones de pesos (23.589.000), que debían ser pagados treinta días después la mercancía fuese entregada.

El contrato se formalizó cuatro días después, luego que el Hospital diera un compromiso presupuestal y la oficina de subdirección financiera emitiera el acta de inicio del proceso. Ese mismo día, según explicó Arroyo Martínez a LAFM, la mercancía fue entregada y desde entonces no se han pagado.

La historia se repite el 12 de octubre de 2016 con un contrato (número 2597) por más de 22 millones (22.634.000) y el 8 de noviembre de noviembre del 2016 (número 2626) con un contrato de más de 50 millones de pesos (50.679.000), sin que la empresa reciba un solo pago, en total la deuda asciende 96 millones de pesos.

En los siguiente certificados de disponibilidad presupuestal se puede leer cómo el Hospital contaba con los más de 96 millones para pagarle al contratista. Lo mismo ocurre con los dos contratos anteriores, entonces ¿qué pasó con esos recursos que estaban destinados para ese objetivo?

Isaura Margarita Hernández, gerente del Hospital, en un derecho de petición del 2017 respondió que la deuda con Químicos Jescon no son 96 millones, sino 76 millones y que no podían ser cancelados porque “el flujo de caja de esta entidad no es constante razón por la cual no se ha hecho aún el respectivo pago” y que se hará cuando las finanzas lo permitan.

El empresario José Arroyo aseguró que existe un cartel para desfalcar a algunos proveedores.

En el oficio Nº 1012, el Juzgado cuarto administrativo mixto del circuito de Montería le ordena al Banco de Bogotá consignar en el Banco Agrario las sumas que no han sido canceladas, sin embargo el Hospital insiste que esa cuenta es inembargable y los cobros no se pueden hacer por ese mecanismo.

LAFM contactó a Isaura Hernández, gerente del Hospital San Jerónimo, para conocer su versión ante estas irregularidades, pero manifestó que: “por petición de mis abogados no puedo conceder entrevistas para no entorpecer el proceso” adelantado en la Procuraduría por su suspensión.