En Bogotá se registró una agresión contra Vicky Vargas, presuntamente cometida por su expareja Wilson Sarria. De acuerdo con el testimonio de su hijo, Nicolás López, el agresor habría ingresado al edificio tras pagar al vigilante y hacerse pasar por personal de seguridad. Una vez dentro del apartamento, se produjo una agresión prolongada que incluyó golpes, amarre, heridas con arma blanca, abuso sexual, hurto y amenazas para obtener claves bancarias.
El caso generó cuestionamientos luego de conocerse que existía una orden de alejamiento previa por amenazas y que, pese a la captura del agresor, no se incluyeron delitos como tentativa de feminicidio, acceso carnal violento y hurto en la imputación inicial. El exfiscal Francisco Barbosa explicó que la calificación jurídica del caso fue determinante para la liberación y señaló que la Fiscalía debía corregir la tipificación y evaluar la solicitud de una orden de captura.
En entrevista con La FM, Nicolás López relató los hechos ocurridos en el apartamento de su madre, describió la actuación de las autoridades tras la captura de Wilson Sarria y expuso las consecuencias de la decisión judicial que permitió su liberación.
En el mismo espacio, el exfiscal general, Francisco Barbosa analizó los aspectos jurídicos del proceso, mientras el periodista y director de Red+, Giovanni Celis, planteó cuestionamientos sobre la respuesta institucional frente al caso.
¿Cómo ocurrió el ataque contra Vicky Vargas?
Según el testimonio entregado por Nicolás López, los hechos ocurrieron un domingo mientras él se encontraba trabajando y su madre estaba sola en el apartamento. Indicó que Wilson Sarria ingresó al edificio luego de pagar al vigilante y hacerse pasar por personal de seguridad. “Cuando entró, comenzó una tortura de aproximadamente 40 minutos”, afirmó. Relató que su madre fue golpeada, pateada y amarrada, y que el agresor le causó heridas con un cuchillo en el abdomen, la boca y las extremidades.
Nicolás explicó que su madre intentó refugiarse en el baño, pero la puerta fue forzada, y que también trató de escapar por una ventana sin lograrlo debido a que estaba atada. Añadió que, además de la agresión física, se presentaron hechos de abuso sexual y hurto. “Le exigió las claves bancarias bajo amenaza y se llevó dinero y el celular”, señaló. Indicó que, tras suplicar por su vida, el agresor huyó y fue retenido por vecinos y personal de seguridad antes de ser entregado a la Policía.
Sobre el vínculo previo, Nicolás afirmó que Wilson Sarria había sido vecino en el barrio El Perdomo y que mantuvo una relación de seis meses con su madre, terminada dos semanas antes del ataque. Al respecto, dijo existía una orden de alejamiento interpuesta el 12 de diciembre por amenazas previas y que esta fue incumplida. “Días antes nos amenazó de muerte a los dos”, dijo, y agregó que posteriormente conocieron antecedentes por hurto, estafa y posesión ilegal.
¿Por qué el agresor fue dejado en libertad?
Nicolás López afirmó que la liberación de Wilson Sarria se produjo pese a la captura en flagrancia. Según relató, un policía del cuadrante le informó que la fiscal del caso tipificó la conducta como “lesiones personales”. En ese sentido, no se incluyeron cargos como tentativa de feminicidio, acceso carnal violento y hurto, los cuales, según dijo, habían sido considerados inicialmente por la Policía.
El exfiscal general Francisco Barbosa explicó que, al calificar el hecho como lesiones personales simples, la pena prevista es inferior a cuatro años, lo que impide solicitar una medida de aseguramiento inmediata. “Hubo un mal trabajo al no establecer la tentativa de feminicidio”, señaló. Añadió que la Fiscalía debe corregir la tipificación y solicitar una orden de captura bajo el artículo 296 del Código de Procedimiento Penal para proteger a las víctimas.
Barbosa afirmó que el caso debería ser asumido por un grupo especializado en feminicidios y que la adecuación jurídica correcta es determinante para adoptar medidas de protección. Por su parte, Giovanni Celis afirmó que la situación evidencia fallas en la respuesta institucional. “Es una vergüenza que un potencial asesino camine libre”, dijo, y cuestionó que la actuación de las autoridades no haya evitado la liberación.
Nicolás López también se refirió al estado de salud de su madre, quien permanece hospitalizada con fracturas en el rostro, y al impacto emocional tras conocer la decisión judicial. Expresó que ambos temen por su seguridad y que no ha podido regresar al apartamento. El equipo de La FM informó que enviará un oficio a la Fiscalía General solicitando información sobre las medidas adoptadas para garantizar la protección de las víctimas.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.