Al finalizar su discurso en la Plaza de Bolívar, durante las marchas convocadas por el Gobierno en defensa del salario mínimo, el presidente Gustavo Petro sorprendió con un anuncio adicional: la puesta en marcha del nuevo pasaporte colombiano.
En el cierre de su intervención, exhibió el documento ante los asistentes y respondió a quienes, según afirmó, sostenían que su administración no lograría sacarlo adelante.
“Decían que no íbamos a poder hacerlo”, afirmó mientras exhibía el nuevo pasaporte ante los asistentes. Explicó que el diseño incorpora elementos representativos del país: mariposas amarillas, vacas, guitarras y tiples, cocos, pescadores y escenas que retratan al pueblo colombiano a lo largo de sus páginas. Lo calificó como un documento “hermoso” y símbolo de identidad nacional.
Petro aseguró que el pasaporte ya superó todas las evaluaciones de las entidades calificadoras internacionales y que ocupa el cuarto lugar entre los mejores del mundo. Indicó que el proceso de validación fue exigente y tomó tiempo, pero que ya se completó en su totalidad.
El presidente aclaró que el nuevo documento no obliga a los ciudadanos a reemplazar de inmediato el pasaporte vigente. Quienes tengan uno en curso podrán seguir utilizándolo hasta su vencimiento o hasta que necesiten una visa. A partir de ahora, las nuevas expediciones y renovaciones se realizarán con este modelo.
Según explicó, las máquinas necesarias para su producción ya están en Colombia y el proceso técnico está plenamente instalado. Destacó especialmente el papel del documento, más delgado que el anterior, pero que contiene la información personal del titular. “Este papel es la clave del asunto”, señaló, al referirse al soporte donde reposan los datos biométricos y de identificación, que calificó como el componente más valioso del pasaporte.
El mandatario anunció que se entregarán 50.000 pasaportes hasta el mes de abril y que la producción continuará de manera permanente. Precisó que la base de datos quedará bajo custodia pública de la Imprenta Nacional, con el objetivo de garantizar que la información sea administrada por el Estado y no por particulares.
Denuncias contra Thomas Greg & Sons y la Registraduría
En el mismo escenario, el jefe de Estado lanzó fuertes denuncias contra la empresa Thomas Greg & Sons de Colombia, que anteriormente manejaba la producción de pasaportes y mantiene contratos relacionados con documentos de identificación.
Petro afirmó que la Registraduría Nacional del Estado Civil contrató a esta empresa privada para la elaboración de cédulas, lo que implica, según explicó, que datos personales, huellas y registros biométricos de los ciudadanos quedan almacenados en sistemas de propiedad privada.
Señaló que impidió que la misma compañía continuara con la fabricación de los pasaportes y que por esa decisión ha sido demandado. A su juicio, el riesgo radica en que una sola empresa pueda concentrar tanto la base de datos de cédulas como la de pasaportes, lo que permitiría cruzar información y conocer, por ejemplo, qué ciudadanos han salido del país y no han regresado.
El presidente advirtió que el riesgo sería mayor si esa empresa, además de custodiar datos personales, participa en los procesos de cómputo electoral. Sostuvo que recibió denuncias, incluido un caso en Ibagué reportado por una ciudadana, según las cuales la información de mesas de votación no llegaría directamente a la Registraduría, sino a contratistas vinculados a la compañía, quienes consolidarían resultados por municipio y departamento antes del cómputo nacional.
De acuerdo con su denuncia, esto permitiría incluir en los registros electorales nombres de personas que no votaron, ciudadanos que salieron del país, fallecidos o personas que dejaron de participar, configurando un posible fraude. “Si un privado tiene toda la base de datos y además hace los cómputos electorales, estamos ante un 100% de riesgo de fraude”, afirmó.
Petro recordó además un antecedente relacionado con el movimiento político Mira, caso en el que, según indicó, una magistrada del Consejo de Estado ordenó cambiar el software electoral tras detectarse irregularidades. Aseguró que la orden no fue cumplida y calificó el hecho como desacato.
El mandatario sostuvo que en elecciones anteriores se habrían perdido 700.000 votos de su sector político y que solo la presencia de testigos electorales permitió detectarlo. Advirtió que el próximo proceso será determinante, pues no solo se elegirá el Congreso, sino también al jefe de Estado.
Finalmente, pidió que Thomas Greg & Sons de Colombia entregue de inmediato la base de datos de pasaportes a la Imprenta Nacional, con el fin, según afirmó, de garantizar elecciones libres y transparentes. Presentó el nuevo pasaporte como prueba de que el proceso ya está en marcha y pidió que ningún juez suspenda su producción para devolver el contrato a la empresa privada.
“Queremos paz, democracia y libertad”, concluyó, insistiendo en que la información de los ciudadanos debe estar bajo control del Estado y no convertirse en un negocio particular.