Cada inicio de diciembre trae consigo una de las tradiciones más queridas en Colombia: la celebración de la Noche de Velitas, una fecha en la que miles de hogares se iluminan para marcar el comienzo oficial de las festividades decembrinas. Sin embargo, lo que para muchos es un encuentro familiar lleno de luz y agradecimiento puede convertirse en un problema dentro de los conjuntos residenciales, especialmente cuando se desconoce que existen normas claras sobre el uso de velas, faroles y objetos inflamables en zonas compartidas.
A medida que se acerca el 7 de diciembre, varias administraciones comienzan a recordar a los residentes que las actividades en espacios colectivos están reguladas por la Ley de Propiedad Horizontal, una normativa que no siempre está presente en la mente de quienes participan de estas celebraciones. Encender velas en andenes, jardines, senderos, escaleras o entradas internas puede parecer un gesto inofensivo, pero es una práctica que puede generar sanciones económicas.
Qué dice la Ley sobre velas y faroles en áreas comunes
El marco legal vigente, la Ley 675 de 2001, señala que en las zonas comunes no está permitido instalar elementos combustibles, decoraciones improvisadas ni realizar actividades que comprometan la seguridad o alteren la apariencia del conjunto sin autorización del consejo de administración. Esta medida incluye el uso de velas tradicionales, faroles, antorchas o cualquier objeto que genere fuego.

La norma también detalla que cualquier intervención en fachadas, jardines o áreas colectivas debe contar con el visto bueno del órgano administrativo correspondiente. Esto aplica incluso a modificaciones temporales, como los adornos utilizados durante la temporada navideña.
Multas por incumplir el reglamento interno
El artículo 59 de esta misma ley permite imponer multas superiores a $416.000, dependiendo del índice de precios y de lo establecido en cada reglamento interno. En casos de reincidencia, la sanción puede incluso duplicarse o derivar en restricciones adicionales en el uso de áreas comunes.
Estas medidas buscan evitar daños, accidentes e incidentes relacionados con incendios, uno de los principales riesgos cuando se manipulan llamas abiertas en espacios compartidos.
Las reglas están contempladas en la normativa nacional y son aplicadas por las administraciones y los consejos de administración de cada conjunto, responsables de reforzar las restricciones antes de la celebración.
Dónde sí se pueden encender velas
Las autoridades locales aclaran que la tradición no está prohibida. Lo permitido es usar velas o faroles en espacios privados, como balcones o terrazas individuales, siempre que no afecten la fachada ni pongan en riesgo a otros residentes. También debe evitarse que la cera caiga a zonas colectivas o que el fuego quede expuesto al viento.

Lo que debe tener presente antes de realizar la actividad sin problema
- Revisar el reglamento interno del conjunto.
- Confirmar qué áreas están autorizadas para decoraciones privadas.
- Utilizar velas pequeñas o faroles cerrados para mayor seguridad.
- Mantener supervisión permanente de los elementos encendidos.
- Apagar completamente cualquier llama antes de salir del área privada.
Recomendaciones y precauciones
- Evitar colocar velas cerca de plantas, cortinas o materiales inflamables.
- Usar recipientes resistentes al calor.
- Mantener a los niños alejados de las llamas.
- Seguir las circulares emitidas por la administración.
- Priorizar alternativas seguras como luces LED.