En horas de la madrugada, la capital del país recibió el quinto tren de la Línea 1 del Metro de Bogotá, marcando un nuevo hito en la construcción del sistema de transporte más grande en ejecución en la ciudad en décadas. El tren, compuesto por seis vagones, llegó al patio taller ubicado en la localidad de Bosa, donde iniciará una serie de pruebas técnicas antes de su eventual puesta en servicio.
El tren salió el 17 de diciembre de 2025 desde Qingdao, China, llegó al puerto de Cartagena el 13 de enero de 2026 y posteriormente recorrió cerca de 1.000 kilómetros por carretera hasta la capital el pasado 22 de enero. Una vez en Bogotá, fue trasladado por el occidente de la ciudad hasta el patio taller, donde será ensamblado y sometido a una batería de evaluaciones técnicas.
Proceso de pruebas y puesta a punto
Según la Empresa Metro de Bogotá (EMB), la fase inicial tras la llegada consiste en pruebas estáticas y dinámicas de rutina. Las pruebas estáticas incluyen la revisión de sistemas como frenos, tracción, comando y control, así como la funcionalidad de iluminación y sistemas de información al pasajero. En tanto, las pruebas dinámicas, ya iniciadas en trenes anteriores, permiten evaluar el rendimiento del tren en movimiento sobre un riel energizado bajo diferentes condiciones operativas, con velocidades que pueden alcanzar hasta los 80 km/h.
Este proceso es parte del protocolo de certificación de cada unidad antes de integrarla al ejercicio de pruebas en un tramo inicial del viaducto, lo que permitirá observar trenes circulando sin pasajeros en el tramo entre el patio taller y la estación 4, cerca del Hospital de Kennedy, a partir de junio de este año.
Avances del proyecto y cronograma
El proyecto de la Línea 1 del Metro de Bogotá continúa avanzando en su construcción general. A finales de diciembre de 2025, las obras alcanzaron un avance de aproximadamente 70,7 %, según cifras oficiales. El metro tendrá una extensión de alrededor de 24 km a lo largo de 16 estaciones, conectando el suroccidente de la ciudad con el centro y oriente.

Las autoridades distritales han indicado que la operación comercial del sistema está proyectada para marzo de 2028, fecha en la que se espera que la flota inicial de trenes esté en condiciones de transportar pasajeros. La planeación contempla que la Línea 1 entre en funcionamiento con hasta 30 trenes, cada uno compuesto por seis vagones y con capacidad para movilizar alrededor de 1.800 personas por unidad.
No obstante, en paralelo al avance del proyecto, se han registrado hechos que han puesto en discusión el cumplimiento de los plazos previstos. Uno de ellos fue el reciente anuncio de la Alcaldía Mayor de Bogotá sobre la declaratoria de licitación desierta para la construcción de la Línea 2 del Metro, luego de que no se presentaran ofertas para ejecutar ese segundo tramo del sistema férreo de la capital.
Frente a esta situación, el alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, informó que se abrirá una nueva licitación pública internacional en febrero, con el propósito de recibir propuestas que permitan reactivar el proceso. Según explicó el mandatario, una de las firmas interesadas decidió retirarse durante el trámite, mientras que otra perdió a uno de sus socios estratégicos, lo que impidió que el procedimiento continuara en las condiciones inicialmente previstas.
La llegada del quinto tren ha sido destacada por la alcaldía de Bogotá y la gerencia de la Metro de Bogotá como un avance tangible del megaproyecto, que ha persistido durante años tras largas discusiones y demoras. Las autoridades manifiestan que, cada tren que arriba a la ciudad, representa un paso importante para la consolidación de un sistema de transporte moderno que busca aliviar la congestión y mejorar la movilidad de millones de residentes.
Al mismo tiempo, el proyecto ha generado expectativas sobre su impacto en la movilidad urbana, así como debates sobre la integración con otros sistemas de transporte existentes, como TransMilenio. A medida que se avanza en la certificación de trenes y en la construcción de la infraestructura, la atención pública permanece enfocada en el cronograma de pruebas y en la preparación de la operación comercial en los próximos años.