El 7 de junio de 2025, siendo las 6:15 p.m., el entonces precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay del Centro Democrático fue víctima de un atentado sicarial en el parque El Golfito, en la localidad de Fontibón. Las autoridades han determinado que “La Segunda Marquetalia” fue la organización que estuvo detrás del magnicidio. Con todo esto presente, es importante preguntarse ¿en qué van estas investigaciones?
Ante este caso, María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe Turbay, amplió detalles sobre la investigación del magnicidio, las hipótesis que maneja la Fiscalía y su proceso personal tras la pérdida, en una entrevista concedida a La FM.
Proceso de investigación con la Fiscalía y proceso personal
Uno de los puntos críticos que destacó es la dificultad para avanzar en el proceso debido a la falta de capturas de miembros de la Segunda Marquetalia que estarían en Venezuela. “Necesitamos colaboración del gobierno colombiano, que no ha hecho absolutamente nada”, aseguró, al tiempo que expresó su expectativa de que un cambio de gobierno permita destrabar la investigación.
Frente a la posibilidad de identificar funcionarios involucrados, fue cauta. “Mientras esto siga siendo una hipótesis, será muy reservado”, señaló, explicando que revelar nombres podría afectar el desarrollo del caso.
Sobre el móvil del crimen, Tarazona indicó que la hipótesis más fuerte está relacionada con conversaciones en las mesas de negociación de la llamada “paz total”. “Se habló del nombre de Miguel Uribe, se dijo que podía ser presidente”, afirmó. Según explicó, esto lo habría convertido en un objetivo para estructuras criminales que veían en él un obstáculo.
Agregó que la Fiscalía busca las actas de esas reuniones para esclarecer qué se dijo exactamente. También mencionó que, según lo que conoce, en esos espacios habrían participado distintos actores, incluyendo, según dijo, el esposo de María Fernanda Cabal, José Félix Lafaurie, aunque aclaró que no tiene certeza plena y evitó hacer señalamientos directos.
En el plano personal, Tarazona relató cómo ha enfrentado el duelo. “He decidido hacer este duelo honrando a Miguel”, expresó. Explicó que su prioridad ha sido cuidar a sus hijos, especialmente a Alejandro, a quien describió como el heredero del legado de su padre.
“Vivir se vuelve doloroso”, dijo al describir el impacto de la pérdida. Señaló que ha optado por actuar “sin generar odio ni divisiones” y anunció la creación de la Fundación Miguel Uribe Turbay, enfocada en la prevención del reclutamiento de menores, el acompañamiento a víctimas y la formación de jóvenes.
Destacó que su fortaleza proviene de una promesa personal. “No le voy a fallar a Miguel”, afirmó. También resaltó el apoyo de su familia, amigos y su fe en Dios, que, según dijo, ha sido clave para sostenerse en medio del dolor.
¿Qué se sabe de la investigación por el asesinato de Miguel Uribe?
Desde el inicio, Tarazona explicó que el proceso judicial ha avanzado en la identificación de los responsables materiales. “Todos están ya capturados con sus preacuerdos”, afirmó, al referirse a la estructura criminal que, según dijo, estaba bajo el mando de alias el Costeño. Añadió que algunos ya fueron condenados, incluido un menor de edad implicado en el caso.
Sobre los posibles autores intelectuales, señaló que, según la información entregada por alias el Viejo, la orden de asesinato estaría vinculada con la Segunda Marquetalia, una disidencia de las FARC. “Iván Márquez y el Sarco Aldever fueron quienes estaban organizando y dieron la orden”, aseguró, citando lo conocido dentro del expediente.
Sin embargo, subrayó que la Fiscalía General de la Nación mantiene abiertas varias líneas de investigación. “Son hipótesis que deben estar acompañadas de un acervo probatorio robusto”, explicó. En ese contexto, mencionó una de las teorías más sensibles: que el crimen haya sido un “crimen de Estado”, es decir, que sectores del Estado colombiano hubieran participado en la decisión de asesinar a Miguel Uribe.
También abordó otra hipótesis relacionada con el apellido Turbay, recordando la persecución histórica contra esa familia. No obstante, fue enfática en restarle peso: “Pudo haber influido, pero no es lo clave en la investigación”, indicando que no es la línea principal que sigue la Fiscalía.
En cuanto a la posible responsabilidad estatal, Tarazona diferenció entre acción y omisión. Explicó que, en el caso de omisión, se menciona al director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), identificado como Augusto, frente a quien habría elementos para una imputación. “Pero la hipótesis a la que apunta la Fiscalía es claramente por acción por parte del Estado colombiano”, afirmó.