En un momento de máxima incertidumbre para la política de “paz total” y tras meses de distanciamiento con el Gobierno Nacional, la Delegación de Paz del ELN emitió este lunes un comunicado oficial en el que propone la construcción de un “Acuerdo Nacional”.
La guerrilla califica la situación actual de Colombia como una “crisis estructural, política y social”, agravada por un entorno internacional convulso y el inicio de la contienda electoral de 2026.
El documento, difundido a través de sus canales oficiales, surge en un contexto crítico: la mesa de negociaciones permanece formalmente suspendida desde septiembre de 2024 y la reciente caída del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela ha dejado al grupo insurgente en una posición estratégica vulnerable, perdiendo su principal retaguardia histórica.
Un llamado a la "sociedad excluida"
En su pronunciamiento, el ELN sostiene que el modelo actual de diálogo ha agotado sus posibilidades si no se transforma en un pacto que involucre a todos los sectores de la sociedad, especialmente a aquellos que consideran "marginados del poder".
Para la organización insurgente, el Acuerdo Nacional no debe ser simplemente un pacto entre élites o una herramienta para facilitar su desarme, sino una "salida política" que ataque las causas originarias del conflicto armado.
El comunicado destaca que la escalada de tensiones internacionales y la incertidumbre regional obligan a las fuerzas políticas del país a buscar consensos mínimos para evitar una profundización de la violencia.
"Colombia necesita un camino que no dependa de los vaivenes de cada gobierno, sino de una voluntad colectiva de cambio", reza una de las líneas del texto.
El muro de la desconfianza
Pese a la ambiciosa propuesta, la respuesta en los sectores oficiales y de opinión ha sido cautelosa. Vera Grabe, jefa de la delegación del Gobierno, reiteró recientemente que cualquier avance real en el proceso de paz depende de gestos concretos, siendo la liberación de todos los secuestrados y el cese de ataques a la población civil condiciones innegociables.
Desde el Ministerio de Defensa y la Oficina del Consejero Comisionado de Paz se ha señalado que, aunque el diálogo es el norte, la ofensiva militar en regiones como el Catatumbo y Arauca continúa debido a la falta de un cese al fuego vigente.
Expertos en conflicto sugieren que esta nueva comunicación del ELN podría ser un intento de recuperar legitimidad política de cara a las elecciones de 2026, buscando influir en la agenda de los candidatos presidenciales.