Sinigan es un sistema que tiene todos los datos del inventario ganadero del país. Esto es cuántos predios existen en Colombia destinados a la ganadería y cuántas cabezas de ganado. El sistema tiene, además, la información de las guías de movilización para poder identificar exactamente cuándo está saliendo una res hacia otro predio, al matadero, o a exportación. Sinigan tiene, también, la información exacta de la vacunación contra la fiebre aftosa, una enfermedad de las reces no transmisible a humanos pero que genera altos porcentajes de morbilidad a la especie bovina y afecta la industria.
Colombia ha sido declarada varios años como un país libre de fiebre aftosa, mientras que en países de África y Asia este es un problema enorme que afecta el comercio, el presupuesto y la calidad de las carnes.
Los datos de SINIGAN
En Colombia hay unas 30 millones de cabezas de ganado. Pero lo que revela el informe interno del ICA y la investigación que ya está en manos de la Contraloría, es que la trazabilidad de la información es completamente débil en ese sistema cuyos datos los tiene y los opera, de manera mayoritaria, Fedegan y cuya tecnología la tiene a su vez el ICA. La pelea es por el gobierno de los datos.
El informe fue conocido en exclusiva por La FM y arroja unas conclusiones sumamente preocupantes. “El sistema no cumple las condiciones mínimas de operación, control y trazabilidad, lo que implica que el país enfrenta hoy una debilidad estructural en el seguimiento del ganado, con implicaciones directas en la seguridad económica, sanitaria y territorial”, dice el documento.
Las fallas son sistemáticas y están afectando la base de datos de producción, trazabilidad, integridad, seguridad y arquitectura tecnológica.
El informe agrega lo siguiente: “El sistema no garantiza el seguimiento completo del animal desde su nacimiento hasta su destino final, incumpliendo el mandato legal que sustenta su existencia”.
Y luego vienen los datos más graves:
85.400 personas fallecidas continúan activas en el sistema con capacidad operativa para expedir guías de movilización.
4.2 millones de registros de animales presentan características idénticas dentro de un mismo predio, lo que sugiere manipulación de la información.
169.000 guías sanitarias de movilización están vencidas de las cuales 158.0000 permanecen activas en estado de trámite.
68.000 predios tienen inventarios negativos. Incluyendo el caso extremo de un predio que tiene -9.000 animales.
El sector sin vacunación de aftosa
Pero el hecho más grave se encuentra escondido en una de las páginas del informe. Según la información del ICA, con corte al último ciclo de vacunación, “hay 7.4 millones de animales sin vacunación registrada, lo que parece un riesgo sanitario directo”. 7,4 millones de cabezas de ganado de 30 millones del total estarían sin aftosa, según la información del ICA.
Esto significa un precedente muy complejo para la industria que debe tener una respuesta concluyente. En las bases de datos reportadas por Fedegan, el inventario ganadero tiene vacunación de aftosa sobre el 98 %, pero en los datos contrastados de Sinigan y del ICA, 7.4 millones aparecen sin la vacuna.
El informe agrega que las fallas en la información hacen que pueda haber riesgos para que se encubran rutas de movilización ilegal, se legalice ganado de origen ilícito y diluir la trazabilidad real del animal.
También puede haber suplantación de identidad y uso de titulares fantasma para inflar inventarios o tener animales sin identificación, lo que hace más fácil el contrabando.
Las conclusiones del informe son contundentes:
Las fallas en SINIGAN comprometen la seguridad alimentaria y sanitaria, limita la toma de decisiones en datos confiables y pone en riesgo la credibilidad internacional de Colombia en mercados ganaderos.
Por todas estas conclusiones, el Gobierno tomó la decisión de apagar Sinigan a partir del próximo lunes, lo que va a significar una bomba y una pelea institucional por el poder del gobierno de los datos al cierre de la administración Petro.
La Contraloría tiene esta información y está trabajando en un informe que, según nuestras fuentes, tiene incidencias penales graves.