En medio de la tragedia provocada por el terremoto que golpeó a Pereira y diferentes sectores de Risaralda, una historia de supervivencia y esperanza se abrió paso entre los escombros. Esta vez, la protagonista es Reina, una perrita criolla que, en medio del movimiento telúrico, terminó de dar a luz a diez cachorros, y todos quedaron atrapados junto a ella después del colapso de la vivienda donde permanecían.
El dramático episodio ocurrió en el corregimiento de Arabia, en Pereira, donde una alerta de la comunidad permitió activar el rescate, ante ello integrantes de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía de Risaralda acudieron al lugar y encontraron a Reina debajo de los restos de la estructura. La escena era especialmente delicada, la asustada madre estaba acompañada por sus diez pequeños, que acababan de llegar al mundo.
El intendente Felipe Montoya Parra, de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de Risaralda, relató que el equipo se encontraba desarrollando actividades de bienestar animal cuando "recibimos el llamado de la comunidad que nos informaba que había una perrita atrapada bajo unos escombros en una vivienda".
La operación requirió coordinación entre uniformados, habitantes de la zona y voluntarios, quienes después de varios esfuerzos, lograron liberar a Reina y posteriormente rescatar a sus diez cachorros. La noticia representó un pequeño pero significativo motivo de alegría en medio de una emergencia que ha dejado graves consecuencias humanas y materiales en Pereira y otros municipios del departamento.
"Logramos sacarla de ese lugar con la ayuda de la comunidad y de voluntarios y rescatamos junto a ella 10 perritos", señaló el intendente Montoya, destacando el trabajo colectivo que permitió que ninguno de los animales quedara atrás.
¿Qué pasará ahora con Reina y sus diez cachorros?
Superado el momento más angustiante, que fue el rescate de Reina y sus cachorros, comenzó una nueva etapa para esta familia de cuatro patas. Todos juntos fueron trasladados al albergue de la Gobernación de Risaralda, donde actualmente permanecen bajo cuidado profesional y reciben atención veterinaria.
Los pequeños todavía deberán permanecer junto a su madre durante el tiempo necesario y prudente, antes de iniciar un proceso de adopción responsable. La intención es que, cuando estén en condiciones adecuadas, cada uno pueda encontrar una familia que les brinde protección, cuidado y un hogar seguro.
Mientras tanto, Reina también espera que su historia pueda regresar al lugar donde comenzó. Una vez la vivienda de su familia sea evaluada y vuelva a ser habitable, la intención es que esta madre perruna pueda retornar con sus seres queridos. Los cachorros, por su parte, tendrán la oportunidad de comenzar una nueva vida con familias adoptantes.
La teniente Angie Prada, jefe de la Seccional de Carabineros de Risaralda, explicó que la protección de los animales también hizo parte de la respuesta institucional desde la hora cero. "Desde el primer momento de la emergencia del sismo, la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental (...) activó su patrulla de emergencia y rescate junto a las actividades de bienestar animal por todo el territorio", indicó.
La oficial agregó que las labores se desarrollaron con el apoyo de diferentes sectores, "en articulación con la Gobernación, la gestora social y los médicos veterinarios voluntarios, se activaron algunos puntos móviles para brindar atención veterinaria y alimentación para los animales que resultaron damnificados y otros que quedaron abandonados", afirmó.
El caso de Reina y sus cachorros también pone sobre la mesa una realidad que suele quedar en segundo plano durante las grandes emergencias y es que los animales de compañía también quedan expuestos a derrumbes, heridas, hambre, desorientación y separación de sus familias.
Nueva oportunidad tras la tragedia
La emergencia sísmica ha obligado a las autoridades y organismos de socorro de Risaralda a atender múltiples frentes simultáneamente. Viviendas destruidas, personas damnificadas, infraestructura afectada y familias que buscan recuperar la normalidad, hacen parte del complejo panorama que atraviesa el departamento.
En ese escenario, el rescate de Reina y sus diez cachorros se convirtió en una de esas historias que permiten respirar un poco entre tanta preocupación. No solo porque todos lograron sobrevivir al colapso de la vivienda, sino porque la reacción de vecinos, policías, veterinarios y autoridades demuestra cómo la solidaridad puede aparecer, incluso en los momentos más difíciles.
Ahora, el objetivo es garantizar que los once animales continúen recuperándose y que los cachorros puedan ser entregados posteriormente mediante un proceso de adopción responsable. Las autoridades han indicado que las condiciones y el procedimiento serán informados cuando los pequeños cumplan el tiempo necesario y estén preparados para dejar el albergue.
Por ahora, Reina permanece junto a sus diez cachorros, protegida y atendida. Su historia comenzó bajo los escombros, en uno de los momentos más difíciles que ha vivido Pereira, pero poco a poco empieza a transformarse en un relato de esperanza.
Porque entre el ruido del terremoto, el polvo y las estructuras destruidas, también hubo un pequeño milagro, una madre que sobrevivió junto a sus diez recién nacidos y una comunidad que decidió no dejarlos atrás.