Solo gracias al Sol la vida en la Tierra es posible. La posición de nuestro hogar y otros factores también, pero si no existiera este cuerpo celeste, nada más lo secundaría. Para que nuestra existencia esté tan desarrollada, nuestro sol ha pasado por un proceso lleno de cambios, tanto como el planeta, y según los científicos han pasado alrededor de 4.600 millones de años.
Hoy por hoy, el Sol es una enana amarilla, esto debido a su temperatura superficial, que ronda los 5.500 grados centígrados. Los científicos consideran que se encuentra en la mitad de su vida, antes de convertirse en una gigante roja, cuando su temperatura baje y su color sea diferente.
Este proceso culminará cuando nuestra estrella se convierta en una enana blanca y para entonces el Sistema Solar será muy diferente a como hoy lo conocemos. Pero a ciencia cierta no se sabe qué ocurrirá y por eso los científicos plantean hipótesis que pretenden acercar a la humanidad a una respuesta.

¿Qué pasará cuando el Sol muera?
Un equipo científico detectó que todas las estrellas mantienen durante su desarrollo un campo magnético en sus superficies, que aumenta cuando estas se convierten en enanas blancas, aunque su fuerza lumínica se diluye. En este estado son potenciales campos "fósiles" para los profesionales en astronomía y gracias a ello han llegado a una conclusión.
Pero para llegar a la hipótesis que manejan, el equipo usó mediciones de terremotos estelares, con métodos de astrosismología. Lukas Einramhof, líder del grupo investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria, indicó a Space.com que "el campo magnético de una estrella es importante para su funcionamiento interno, su longevidad y evolución". También señaló que las enanas blancas antiguas son más fuertes que las más jóvenes.
En el caso de nuestro sol, cuando en 5.000 millones de años en el núcleo se agote el hidrógeno ya no podrá realizar el proceso de fusión nuclear que es necesario para la producción de helio. Como consecuencia, no habrá una presión hacia la superficie y la estrella no podrá colapsar bajo su gravedad, que también cesará.

El sol crecerá y se tragará la Tierra
Si hoy el sol es gigante, cuando comience a morir alcanzará un tamaño inimaginable, basta decir que todo lo que conocemos desaparecerá, porque crecerá tanto que Mercurio, Venus y la Tierra serán consumidos. Una medición que ofrece el medio citado es que, como mínimo, aumentará 100 veces su actual tamaño.
En esta fase durará aproximadamente 1.000 millones de años y su exterior comenzará a dejar una nube de polvo que irá acrecentándose conforme se enfría, dejando una estrella reducida rodeada de estas partículas.
No obstante, los científicos aún desconocen si el núcleo del sol es magnético, pero la teoría se basa en que todas pueden serlo, aunque sea indetectable. El grupo austriaco aún deberá realizar estudios astrosismológicos para determinar si el sol es así, e incluso, si podría vivir un poco más de lo estimado.