El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, aseguró que la reforma al sistema de salud impulsada por el Gobierno Nacional continúa vigente en el Congreso de la República, pese a los obstáculos políticos que ha enfrentado en su trámite.
El funcionario fue enfático en señalar que el proyecto no ha sido archivado definitivamente y que aún existe una vía legislativa para que sea discutido y, eventualmente, aprobado. “La reforma está viva”, afirmó.
Jaramillo explicó que, tras las decisiones adoptadas en la Comisión Séptima del Senado, sectores afines al Gobierno solicitaron la apelación del trámite, lo que abre la posibilidad de que el proyecto sea revisado por la plenaria. “Esta decisión ahora está en manos de los presidentes de las demás comisiones del Congreso, quienes deberán definir si la apelación avanza”, sostuvo.
Expectativa por la reforma
El jefe de la cartera de Salud destacó que se mantiene a la expectativa del trámite de esta iniciativa y descartó, por ahora, la presentación de un nuevo proyecto. “Serán los presidentes de las comisiones los que decidirán si este tema llega a la plenaria del Senado. Yo espero que entiendan la importancia de esta reforma para el país”, señaló.
El ministro insistió en que el sistema enfrenta problemas estructurales que no han sido resueltos durante años, por lo que consideró urgente retomar la discusión de fondo. “Aplazar nuevamente la reforma podría agravar la crisis del sector y trasladar mayores dificultades al próximo gobierno”, advirtió.
Asimismo, defendió que el Ejecutivo ha venido alertando sobre la situación del sistema desde el inicio de la actual administración y cuestionó que intereses políticos hayan impedido avanzar en soluciones estructurales.
Llamado al Congreso
Jaramillo hizo un llamado al Congreso de la República para que asuma la discusión de manera integral y permita que sea la plenaria la que tome una decisión definitiva sobre el futuro de la ley. “La decisión debe ser del Congreso en pleno. Este es un debate que no se puede seguir aplazando”, reiteró, subrayando que la reforma busca corregir fallas históricas y garantizar una mejor prestación de servicios para los ciudadanos.
Denuncias por sobrecostos e irregularidades
El ministro volvió a lanzar fuertes críticas respecto a los costos de algunos procedimientos médicos y el manejo de los recursos. Según Jaramillo, el aumento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) ha representado un crecimiento equivalente a 1,2 puntos del PIB, lo que se traduce en más de 22 billones de pesos adicionales. “Nunca antes se había generado una situación como esta”, afirmó.
Pese a este incremento, el funcionario cuestionó que se sigan solicitando más recursos sin que exista claridad sobre el destino de los dineros ya asignados. En ese sentido, expuso presuntas inconsistencias graves en la información reportada por algunos actores del sistema:
- Pacientes registrados con múltiples cirugías inexistentes (casos de apendicectomías repetidas).
- Facturación a nombre de personas fallecidas.
- Cobros de medicamentos por encima de los precios regulados.
“Ahora están solicitando plata, pero no quieren que constatemos los gastos. Aparecen 154 mujeres operadas del pene, precios estrambóticos y 308.000 muertos a los que les siguen facturando. Solo en fallecimientos y medicamentos, hay una diferencia de 4 billones de pesos”, denunció.
Críticas al sector empresarial
Finalmente, Jaramillo arremetió contra la posición de algunos líderes gremiales, mencionando directamente al presidente de la Andi, Bruce Mac Master.
“La reforma se hace cada día más necesaria para los ciudadanos de Colombia, que son los que están pagando. Hoy los empresarios no pagan; las exenciones del año pasado fueron de 20 billones. Desde el 2018 a hoy, han dejado de pagar 52 billones de pesos. Oígase bien, señor Bruce Mac Master: usted ha dejado de pagar con su gente agremiada 52 billones de pesos. Usted es el que tiene este sistema de salud en la situación actual”, sentenció el ministro.