Un nuevo hallazgo documental sobre la vida del poeta colombiano José Asunción Silva arroja luz sobre uno de los periodos menos conocidos de su trayectoria. Se trata de cartas, informes y documentos inéditos que muestran su trabajo como diplomático en Venezuela, una faceta poco explorada del escritor, que empieza a ser reconstruida por el politólogo colombiano Fernando Posada, investigador que ha revisado archivos históricos del Estado colombiano.
En diálogo con La FM, Fernando Posada explicó que el último año de vida del autor del poema Nocturno transcurrió en Caracas, donde ejerció como secretario de la legación colombiana, equivalente a lo que hoy sería una embajada. Hasta ahora, lo único que se conocía de ese periodo eran cuatro cartas dirigidas a su familia y a un amigo cercano, por lo que el descubrimiento de nuevos documentos permite entender su papel político y diplomático.
Negociador
“Silva está en Venezuela como representante o como secretario del gobierno de Miguel Antonio Caro, y allá empieza a tener una serie de órdenes, según lo que he podido encontrar en su correspondencia, que no se ha publicado hasta ahora, empieza Silva a tener la orden del gobierno colombiano de negociar con el gobierno de Venezuela, con el presidente Joaquín Crespo de Venezuela, a ver cómo logran, que las guerrillas liberales no crucen la frontera hacia Venezuela para organizarse militarmente para tomar el poder en Colombia”, dijo.
A finales del siglo XIX, la región vivía tensiones políticas que desembocarían en conflictos armados tanto en Colombia como en territorio venezolano. En ese escenario, José Asunción Silva habría recibido instrucciones del gobierno colombiano para participar en negociaciones con las autoridades del vecino país, con el fin de evitar que grupos liberales cruzaran la frontera para reorganizarse militarmente.
Previo a la Guerra Civil
De acuerdo con Fernando Posada, la correspondencia hallada muestra que el poeta no solo cumplía funciones administrativas, sino que también hacía parte de comités y redactaba comunicaciones oficiales relacionadas con la situación política.
“Silva participa muy activamente como diplomático durante ese año de vida para evitar que esa guerra ocurra. Y al final también esas cartas escritas o transcritas, hay ambas cosas de Silva, pues al final de cuentas también una crónica de cómo la guerra se está desarrollando en esa región”, explicó.
El hallazgo resulta relevante porque ese episodio casi no aparece en las biografías tradicionales del escritor, pese a que coincide con un momento clave en la historia nacional, previo a la guerra civil de 1895 y a los conflictos que posteriormente desembocarían en la Guerra de los Mil Días en 1899.
Perdida de su obra
El investigador también recordó que la vida de Silva estuvo marcada por tragedias personales y pérdidas materiales. En 1895, cuando regresaba a Colombia desde Caracas, el barco en el que viajaba naufragó en la desembocadura del río Magdalena, y con él se perdió gran parte de su obra literaria, entre ellas varias novelas inéditas.
“Se hunde todo su equipaje, y se pierden aproximadamente siete novelas que él escribió, y toda su obra se pierde en el río Magdalena, o en el mar, en esa desembocadura, y Silva está regresando a Colombia, y eso es un año antes de su muerte. Silva pierde toda su obra literaria y alcanza a reescribir dos tomos”, agregó.
Tras ese hecho, el poeta alcanzó a reescribir algunos textos, entre ellos "De sobremesa" y la recopilación de sus poemas, que sólo serían publicados después de su muerte.
Muerte de Silva
José Asunción Silva falleció en 1896, a los 30 años, sin haber visto editado un libro propio. Su obra comenzó a ganar reconocimiento años después, cuando una compilación de sus poemas fue publicada en Barcelona con prólogo del escritor español Miguel de Unamuno, quien describió su estilo con una frase que se volvió célebre: “Silva no habla, Silva canta”.
Para Fernando Posada, la figura del poeta representa el final de una época en Colombia, cuando los políticos también eran intelectuales, escritores y lectores, en un país marcado por guerras civiles y transformaciones institucionales.
“Con la muerte de Silva se cierra simbólicamente el siglo XIX colombiano y comienza una etapa mucho más conflictiva”, señaló.
Búsqueda de archivo
Gran parte de los documentos fueron encontrados en el Archivo General de la Nación y en el Instituto Caro y Cuervo, donde permanecían sin estudiar en expedientes relacionados con la legación colombiana en Venezuela. Algunos están firmados por José Asunción Silva y otros fueron redactados por él en su condición de secretario.
Sobre estos hallazgos Fernando aseguró que prepara una tesis de maestría, varios artículos académicos y una biografía completa del poeta, en la que reconstruye su vida como escritor, diplomático y testigo de los cambios políticos del país.
El legado de Silva permanece visible en lugares como la Casa de Poesía Silva en Bogotá y en el billete de 5.000 pesos, donde aparece Nocturno uno de sus versos más recordados, de uno de los escritores fundamentales en la historia de la literatura colombiana.