El Instituto Nacional de Salud de Colombia recientemente alertó de los cambios bruscos de temperatura y lluvias que favorecen al aumento de enfermedades respiratorias agudas, llamando a reforzar medidas de protección en territorios como Bogotá, Atlántico, Amazonas, entre otros.
La FM conversó con Juan José Espitia, médico magíster en epidemiología clínica y profesor e investigador del departamento de salud pública de la Universidad del Norte, sobre la situación que aparece regularmente de marzo a mayo y de septiembre a noviembre.
“Siempre nuestras abuelas, nuestras mamás nos han dicho que el frío y los cambios de clima nos enferman más, pero ¿eso dónde se sustenta en la ciencia? Se pueden englobar en tres grandes cambios fisiológicos. El primero es que los virus y los resfriados sobreviven mejor en el aire frío y seco. Es como si básicamente el clima frío les diera un escudo protector que les permite vivir más tiempo fuera del cuerpo y contagiar a más personas. Esto según un artículo publicado en la revista Applied e and Environmental Microbiology en el año 2019”, apuntó.
“En segundo lugar, nuestras defensas se debilitan, según un artículo publicado en Medical Virology, cuando respiramos aire frío, los vasos sanguíneos de nuestra nariz y de la garganta se contraen, se hacen más pequeñitos. Y eso lo que hace es reducir la circulación o el paso de sangre y debilitar las defensas naturales de nuestra nariz, de nuestra garganta, que son nuestra primera barrera contra esos virus. Es básicamente como si bajáramos la guardia justo cuando más la necesitamos”, sostuvo.
Los cambios abruptos de temperatura, un gran problema
Espitia indicó que, en tercer lugar, además de las lluvias y el clima frío, las modificaciones repentinas del clima que sufrimos empeoran el panorama.
“Los cambios bruscos de temperatura empeoran. Una investigación mostrada en la revista Applied and Environmental Microbiology, también en los años 2019 y 2020, muestra que no solo el frío constante es un problema, sino que además las variaciones bruscas de temperatura de un día para otro aumentan especialmente el número de casos de gripa”, señaló.
“No solo el frío constante es un problema, sino que además las variaciones bruscas de temperatura de un día para otro aumentan especialmente eh el número de casos de gripa. Entonces, ese problema de adaptación de nuestro cuerpo hace que aumenten el número de infecciones respiratorias ante los cambios bruscos de temperatura”, amplió.
Los síntomas comunes
El profesional de la salud enfatizó que producto de los cambios bruscos de temperatura, los síntomas que aparecen recurrentemente son la fiebre, los dolores musculares, el malestar general, la tos, la congestión nasal, los estornudos y el dolor en la garganta; además, brindó consejos para afrontar esta época.
“Para protegernos de cualquier síntoma que se nos pueda producir por un cambio brusco de temperatura es, en primer lugar, lavarnos las manos con frecuencia, vacunarnos contra la influenza, contra el coronavirus una vez al año. En las pacientes embarazadas y en los niños es importante la vacunación contra el virus sincitial respiratorio”, recalcó.
“Se deben mantener los ambientes de nuestras casas ventilados, es decir, ventanas abiertas para que el aire pueda fluir. Debemos evitar cambios bruscos de temperatura y, por supuesto, si estamos en eh lugares donde tengamos cambios de temperatura, abrigarnos, siempre estar muy atentos y usar la ropa adecuada”, añadió.
El conocimiento de las medidas y la precaución
Juan José Espitia concluyó que la buena noticia es que, conociendo todas estas medidas, podemos prevenir la aparición de cualquier tipo de infección y reducir significativamente el riesgo de una enfermedad respiratoria.
Siempre será primordial mantenerse informado de las apariciones en el marco de temporada de lluvias o cuando generalmente se presentan cambios abruptos en el clima, estando atentos a entidades como el Instituto Nacional de Salud y acudiendo al médico cuando sea necesario tras fuertes síntomas.
Por: Víctor Posada