El director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, Juan Carlos Giraldo, manifestó su preocupación frente al anuncio del Gobierno sobre una posible liquidación amplia de Entidades Promotoras de Salud (EPS).
El ejecutivo señaló que considerar que una decisión de este tipo, podría generar riesgos tanto para los pacientes como para la red prestadora de servicios.
El ejecutivo aseguró que el sector recibe la noticia con inquietud, especialmente por la falta de claridad sobre su implementación técnica.
“Son procesos que no pueden improvisarse. Requieren una planeación rigurosa, análisis de la capacidad de las EPS receptoras y ajustes en redes, contratos y sostenibilidad financiera”, explicó.
Según el vocero de los hospitales y las clínicas, aunque existen mecanismos para trasladar afiliados en casos de liquidación, estos implican una logística compleja que, de no ejecutarse adecuadamente, podría afectar la continuidad en la atención de millones de usuarios.
“La clave es que sea un proceso ordenado y libre de riesgos para la población”, insistió.
Impacto en hospitales y clínicas
Dijo Giraldo que la segunda gran preocupación, recae sobre las instituciones prestadoras de salud (IPS), que históricamente han resultado afectadas en estos procesos.
“Las liquidaciones son un fracaso del sistema. Nunca tienen un buen desenlace, especialmente en lo económico, por las deudas que dejan siempre sin cancelar lo que agudiza la crisis del sector salud”, afirmó.
De acuerdo con la experiencia del sector, cuando una EPS entra en liquidación, gran parte de las deudas con hospitales y clínicas queda sin pago.
“Por cada 100 pesos que se reclaman, apenas se reconoce entre el 25 % y el 30 %, y de eso se termina pagando una fracción que en muchos casos no llega ni al 10 %”, advirtió.
Dijo que este escenario, ha dejado pérdidas significativas para los prestadores, quienes ya han asumido costos de atención, pago de personal, medicamentos e insumos.
Deudas millonarias en el sistema
El director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, Juan Carlos Giraldo, señaló que el más reciente estudio de cartera del gremio revela la magnitud del problema. “Solo las EPS actualmente intervenidas acumulan deudas cercanas a los 10 billones de pesos con hospitales y clínicas”, explicó.
Apuntó que dentro de esa cifra, la Nueva EPS concentra aproximadamente 6,7 billones de pesos, mientras que otras siete entidades bajo intervención suman cerca de 3,3 billones.
“A esto se añaden 2,3 billones de pesos correspondientes a deudas de EPS ya liquidadas en años anteriores, entre ellas Medimás, Coomeva EPS y Cafesalud, lo que evidencia un problema estructural en el sistema de salud”, manifestó.
Llamado al gobierno
La ACHC hizo un llamado al Gobierno Nacional para actuar con “sensatez” y adoptar medidas que protejan tanto a los pacientes como a los prestadores.
“Entre las propuestas del gremio se encuentran la creación de un fondo de garantía, mecanismos de insolvencia, fortalecimiento de líneas de crédito, uso de herramientas como la compra de cartera a través de entidades estatales y la exigencia de aportes por parte de los antiguos dueños de las EPS”, subrayó.
El ejecutivo advirtió que cualquier decisión debe considerar el momento crítico que atraviesa la red hospitalaria, afectada por una crisis financiera sostenida y el incumplimiento de pagos por parte de varias aseguradoras.
“Si el Gobierno ya tomó una decisión, debe prever los daños que pueden generarse y establecer mecanismos de protección efectivos”, añadió Giraldo.