Cuidar la piel es una rutina muy común para muchas personas. Lavarse la cara, aplicarse cremas y demás, son pasos indispensables para el cuidado y mejoramiento de la piel. Existen varios ingredientes que recomiendan los dermatólogos, pero hay tres que son muy importantes.
De acuerdo con la Academia Americana de Dermatología, el uso constante de esos ingredientes ayudan a mejorar la piel de forma progresiva. Entre algunos, destacan los más conocidos.
Vitamina C y sus beneficios en la piel
Según la entidad anteriormente mencionada, la vitamina C es uno de los antioxidantes más efectivos para el cuidado de la piel. Su función principal es proteger frente al daño causado por la radiación ultravioleta y la contaminación, los cuales generan radicales libres que aceleran el envejecimiento cutáneo.

Además, se señala que la vitamina C ayuda a mejorar la apariencia si existe un tono desigual y ayuda a reducir las marchas. Los expertos recomiendan usarla todos los días antes del protector solar.
Retinoides y protección solar en la rutina
Por su parte, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, avaló el uso de ciertos retinoides en los tratamientos dermatológicos, especialmente en el manejo del acné y el envejecimiento. Estos devorados de la vitamina A actúan como un estimulante de la renovación celular.
De acuerdo con información de la Mayo Clinic, los retinoides ayudan a disminuir arrugas finas y a destapar los poros. No obstante, la institución advierte que el uso se debe hacer de manera gradual, ya que las primeras semanas puede generar irritación; por eso, se recomienda usarlo en la noche.

El protector es considerado el paso más importante para cuidar la piel. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, exponerse a la radiación ultravioleta es uno de los mayores riesgos para llegar a sufrir cáncer de piel y al envejecimiento prematuro.
Asimismo, la Organización Mundial de la Salud recomienda el uso diario de protector solar como una de las medidas más efectivas para reducir los daños causados por el sol. Aplicarlos constantemente ayuda a prevenir la aparición de manchas, arrugas y otras alteraciones cutáneas.