Cuidar la piel parece una tarea sencilla, pero en hay hábitos que se repiten todos los días y que pueden terminar afectándola más de lo que se cree. Desde no usar correctamente el protector solar hasta seguir recomendaciones vistas en redes sociales, algunos comportamientos que parecen inofensivos pueden favorecer la aparición de manchas, acelerar el envejecimiento o generar problemas cutáneos difíciles de corregir.
Durante una entrevista con La FM, las dermatólogas Jimena Peña y Angélica Guatibonza explicaron cuáles son los errores más comunes que observan en consulta y por qué es importante corregirlos a tiempo. Ambas coincidieron en que muchas personas realizan estas prácticas de manera habitual, sin imaginar las consecuencias que pueden tener sobre la salud de la piel.
La doctora Angélica Guatibonza aseguró que uno de los errores más comunes es no utilizar protector solar todos los días. Según explicó, todavía existe la creencia de que este producto solo es necesario cuando se va a la playa o se permanece mucho tiempo bajo el sol, cuando en realidad la radiación está presente de forma constante y es una de las principales causas del envejecimiento prematuro, las manchas y el deterioro del colágeno.
El protector solar sigue siendo el gran olvidado
A este problema se suma otro hábito muy común. La dermatóloga Jimena Peña señaló que muchas personas creen estar protegidas porque utilizan una crema hidratante que contiene algo de protección solar. Sin embargo, si el factor de protección es inferior a 30, no puede considerarse un reemplazo del protector solar tradicional, por lo que la piel sigue expuesta a diferentes tipos de daño.
La especialista también explicó que es un error aplicar el protector únicamente cuando se va a salir de casa y hacerlo una sola vez al día. De acuerdo con Peña, la protección debe mantenerse incluso cuando se permanece en interiores, ya que los protectores actuales ayudan a proteger la piel frente a factores como la luz visible, la luz azul de las pantallas y la radiación infrarroja.
Además, recordó que ningún protector solar mantiene su máxima eficacia durante toda la jornada. Por eso, lo ideal es reaplicarlo cada cuatro horas, aunque recomendó hacerlo al menos una vez adicional durante el día para conservar una protección adecuada.
Los riesgos de copiar rutinas que funcionan en otras personas
Las redes sociales también han influido en la forma en que muchas personas cuidan su piel. Según Guatibonza, cada vez es más común encontrar usuarios que compran productos o mezclan ingredientes porque vieron una recomendación en internet. Sin embargo, el uso de ácidos, exfoliantes u otros tratamientos sin orientación médica puede alterar la barrera natural de la piel y generar irritaciones o complicaciones.
Peña añadió que otro error frecuente es recomendar productos a familiares o amigos simplemente porque funcionaron bien en alguien más. La especialista explicó que cada piel tiene características diferentes y responde de manera distinta a los tratamientos, por lo que un producto que ofrece buenos resultados en una persona no necesariamente tendrá el mismo efecto en otra.
Pequeños hábitos que también dejan huella
Otro comportamiento que preocupa a las especialistas es dormir maquillado o no realizar una limpieza adecuada antes de acostarse. Guatibonza indicó que la piel aprovecha la noche para regenerarse y recuperarse de las agresiones del día. Cuando no se limpia correctamente, pueden aparecer problemas como acné, sensibilidad e inflamación, afectando el equilibrio natural de la piel.
La dermatóloga también llamó la atención sobre la costumbre de tocarse constantemente el rostro o manipular granitos. Aunque muchas personas lo hacen de manera inconsciente, esta práctica puede empeorar los procesos inflamatorios y aumentar el riesgo de desarrollar manchas o cicatrices permanentes.
Finalmente, destacó que el estado emocional también influye en la salud de la piel. El estrés, la ansiedad y la falta de sueño pueden reflejarse en el rostro, afectando su apariencia y favoreciendo diferentes alteraciones cutáneas. Por esa razón, insistió en que el cuidado dermatológico va más allá de las cremas o tratamientos y debe incluir hábitos relacionados con el bienestar general.
Claves del tema
¿Es suficiente usar una crema hidratante con protector solar?
No necesariamente. Según explicó la dermatóloga Jimena Peña, si el producto tiene un factor de protección inferior a 30 no ofrece la cobertura necesaria para reemplazar un protector solar formulado específicamente para proteger la piel.
¿Hay que usar protector solar aunque se permanezca dentro de la casa?
Sí. Las especialistas señalaron que la protección debe mantenerse incluso en espacios interiores, ya que la piel también está expuesta a la luz visible, la luz azul de las pantallas y otros factores que pueden contribuir a la aparición de manchas y al envejecimiento cutáneo.
¿Por qué no se deben usar productos recomendados en redes sociales sin orientación médica?
Porque cada piel tiene necesidades diferentes. De acuerdo con las dermatólogas, mezclar productos o seguir rutinas virales sin supervisión profesional puede alterar la barrera de la piel, causar irritación y empeorar problemas que inicialmente parecían simples.