El aumento de las temperaturas y la reducción de lluvias en varias regiones del país, comenzaron a generar alertas tempranas por posibles afectaciones asociadas al Fenómeno de El Niño previsto para el segundo semestre de 2026.
Frente a este panorama, Asocapitales inició una estrategia de coordinación entre alcaldías, entidades nacionales y organismos de atención de emergencias para anticipar riesgos y fortalecer las capacidades de respuesta en las ciudades capitales.
Los reportes climáticos analizados por las autoridades indican que existe un 82% de probabilidad de que el fenómeno se consolide entre mayo y julio de 2026. Además, las proyecciones muestran un 96% de posibilidad de que el país cierre el año bajo condiciones catalogadas como fuertes o muy fuertes.
Las principales preocupaciones se concentran en posibles problemas de desabastecimiento de agua, aumento de incendios forestales, presión sobre el sistema energético y afectaciones en salud pública.
Riesgos climáticos ya generan alertas en varias regiones
Uno de los puntos que más preocupa a las autoridades es el aumento acelerado de las alertas relacionadas con incendios. Entre el 1 y el 14 de mayo de 2026, los registros por incendios forestales pasaron de siete a 90 casos reportados a nivel nacional. A esto se suma que más de la mitad de los municipios de la región Caribe ya presentan alertas activas por riesgo de conflagraciones.
Las proyecciones también advierten posibles impactos en sectores estratégicos del país. El comportamiento climático podría afectar el suministro de agua en varias regiones, disminuir la capacidad de generación de energía y generar consecuencias sobre actividades agrícolas.
Además, las autoridades monitorean posibles incrementos en enfermedades transmitidas por vectores y deterioro en la calidad del aire debido a las altas temperaturas y las condiciones secas.
Según Asocapitales, las ciudades capitales concentran cerca del 47% de la población nacional y representan alrededor del 55% del Producto Interno Bruto del país. Por esa razón, cualquier alteración climática podría tener efectos directos sobre los servicios públicos, la movilidad, el consumo de energía y la actividad económica de millones de personas.
Alcaldías activan planes preventivos
Ante el riesgo de un evento climático de gran magnitud, las alcaldías comenzaron a revisar y actualizar sus planes de contingencia. De acuerdo con la Ley 1523 de 2012, los alcaldes son la primera autoridad en gestión del riesgo dentro de sus territorios y tienen la facultad de activar medidas de emergencia, convocar Consejos Municipales de Gestión del Riesgo y declarar calamidad pública en caso de ser necesario.
Entre las acciones promovidas por Asocapitales se encuentran estrategias de ahorro de agua y energía, fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, coordinación con empresas de servicios públicos y campañas de prevención dirigidas a la ciudadanía.
También se busca reforzar el monitoreo permanente de variables críticas para reaccionar con mayor rapidez frente a cambios en las condiciones climáticas. La estrategia involucra a entidades como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el IDEAM, los ministerios de Ambiente, Minas y Energía y Salud, además de organismos humanitarios y técnicos encargados de la atención de emergencias.
El propósito es mantener un sistema de coordinación nacional que permita compartir información actualizada y facilitar decisiones preventivas en cada ciudad.
Herramientas para monitorear el avance del fenómeno
Como parte de las medidas adoptadas, Asocapitales presentó nuevas herramientas técnicas para apoyar a las administraciones locales. Una de ellas es un sistema de seguimiento que integra más de 20 variables relacionadas con niveles de embalses, precipitaciones, temperaturas, alertas climáticas, condiciones energéticas, indicadores epidemiológicos y riesgos territoriales.
La plataforma permitirá a las ciudades realizar monitoreo permanente sobre el comportamiento del Fenómeno de El Niño y tomar decisiones con base en información técnica actualizada. Además, fue presentado un instrumento pedagógico dirigido a alcaldes y equipos de gestión del riesgo que reúne información sobre posibles impactos, rutas de actuación y competencias territoriales frente a eventuales emergencias.
Asocapitales informó que continuará desarrollando mesas técnicas y acompañamiento especializado para las ciudades capitales durante los próximos meses. Mientras avanzan las proyecciones climáticas, las autoridades mantienen seguimiento constante a las condiciones meteorológicas y a los indicadores de riesgo que podrían intensificarse en diferentes regiones del país.
Claves de este tema en cuatro preguntas
¿Qué riesgos podría causar el Fenómeno de El Niño fuerte en Colombia durante 2026?
El posible Fenómeno de El Niño fuerte o muy fuerte en 2026 mantiene en alerta a autoridades y ciudades capitales por riesgos de desabastecimiento de agua, incendios forestales, presión energética y afectaciones en salud pública.
¿Por qué aumentaron las alertas por incendios forestales durante el Fenómeno de El Niño?
Los reportes climáticos advierten un incremento de temperaturas y reducción de lluvias en varias regiones del país, situación que disparó las alertas por incendios forestales durante mayo de 2026.
¿Qué medidas preparan las ciudades capitales ante el Fenómeno de El Niño de 2026?
Asocapitales coordina acciones con entidades nacionales y alcaldías para fortalecer planes de contingencia, monitoreo climático y estrategias preventivas frente a posibles emergencias asociadas al fenómeno.
¿Cómo podría afectar el Fenómeno de El Niño a los servicios y la economía en Colombia?
Las ciudades capitales podrían enfrentar afectaciones en abastecimiento de agua, generación de energía, calidad del aire y actividad económica si se intensifican las condiciones climáticas previstas para 2026.