Han pasado dos días desde el incendio que acabó con 36 casas en el barrio Pablo Sexto, de Quibdó. El fuego se registró en la madrugada del viernes 10 de julio y dejó como saldo 48 familias damnificadas y dos personas muertas: una abuela y su nieto.
Las víctimas permanecen en un 'autoalbergue' mientras la Alcaldía les entrega un subsidio de arriendo temporal para que puedan resolver su situación de vivienda en el corto plazo. Mientras tanto, los esfuerzos de la administración local y de la comunidad están puestos en la reconstrucción de la vida de estas familias, que han recibido ayudas tanto de la Alcaldía como de vecinos y organizaciones que se han volcado para que a los damnificados no les falte nada.
Calamidad pública, un paso necesario pero insuficiente
Tras un Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, las autoridades de Quibdó declararon la calamidad pública, una figura que les permite destinar recursos de emergencia para la atención primaria de las víctimas. Sin embargo, las autoridades advierten que los recursos propios del municipio no alcanzan para reconstruir todo el barrio.
Por eso, el llamado principal es a la Nación. El alcalde de Quibdó, Rafael Bolaños Pino, explicó qué busca la administración local con esta declaratoria: "principalmente para contar con la intervención del Gobierno Nacional; para nosotros es fundamental que el Gobierno Nacional nos pueda apoyar en la reconstrucción del barrio Pablo Sexto".
El terreno actual, el gran obstáculo para volver a construir
Uno de los puntos más delicados de esta emergencia es que el Comité de Gestión del Riesgo le pidió al Gobierno Nacional reconstruir el barrio Pablo Sexto en otra zona de la ciudad, pues el terreno donde estaban ubicadas las 36 viviendas destruidas no es apto para levantar nuevas casas. Esto significa que, más allá de la reconstrucción física, las 48 familias afectadas enfrentan también la posibilidad de un reasentamiento que tomará tiempo y coordinación entre el municipio y la Nación.
Mientras se define ese proceso, la prioridad inmediata sigue siendo cubrir las necesidades básicas de los damnificados. La Alcaldía hizo un llamado a la ciudadanía para que done ropa en buen estado, cobijas, elementos de aseo y alimentos no perecederos, insumos que hoy son urgentes para las familias que perdieron todo en el incendio.
La administración local ya estableció un puente de comunicación con el Gobierno Nacional y avanza en las solicitudes de recursos para la reconstrucción del barrio Pablo Sexto, aunque por ahora no hay una fecha definida para el inicio de esas obras ni para el posible reasentamiento de las familias.
Las preguntas claves para entender la noticia
¿Cuántas familias y personas resultaron afectadas por el incendio?
El incendio dejó 48 familias damnificadas y 36 viviendas destruidas. Además, murieron dos personas: una abuela y su nieto.
¿Dónde están las víctimas y qué ayuda reciben actualmente?
Las familias permanecen en autoalbergue y reciben un subsidio de arriendo temporal de parte de la Alcaldía de Quibdó.
¿Por qué la Alcaldía declaró calamidad pública?
Porque esta figura le permite al municipio destinar recursos de emergencia para atender a los damnificados, aunque las autoridades reconocen que esos recursos no son suficientes para reconstruir todo el barrio.
¿Por qué se pide reubicar el barrio en otra zona?
Porque, según el Comité de Gestión del Riesgo, el terreno donde estaba ubicado el barrio Pablo Sexto no es apto para la construcción de nuevas viviendas, por lo que se solicitó al Gobierno Nacional apoyar la reconstrucción en otro sitio.