En China solo se podrá tener un perro
En China comienza a regir una política de perro único.
Foto: Ingimage
10 Ene 2020 01:23 PM

¿”Perrihijos” o mascotas? Experto habla de límites en medio del debate

Los perros o gatos son seres vivos que nos despiertan sentimientos, pero no les podemos dar facultades humanas.
Vanesa Peralta
Vanesa
Peralta

En medio de toda la polémica generada por un estudio publicado esta semana, que revela que tratar a las mascotas como si fueran hijos podría ser una señal de padecer un trastorno psicológico, La FM buscó a un experto para ahondar en las posibles señales y los beneficios que trae tener un vínculo estrecho con su mascota.  

Rodrigo Córdoba, jefe del departamento de Psiquiatría de la Universidad del Rosario y expresidente de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas aseguró que “las mascotas siempre han estado en la historia de la humanidad y esto genera vínculos y genera afectos, y obviamente los perros hacen parte de nuestros afectos, pero entonces se empieza a hablar de amor desmedido y hasta dónde va ese amor, hasta donde sacrificas cosas que de pronto hacen parte del sentido común o de la vida ordinaria”.  

El doctor Córdoba habló de una figura de mascotas humanoides, y explicó que la polémica está en darle facultades humanas, como pensamiento o habla a animales que por naturaleza no tienen, sin embargo, aseguró que es una de las terapias eficaces, por ejemplo, para el desarrollo de los niños.  

“Yo creo que las mascotas y quizás no solo ahora, se convierten en humanoides, entonces empezamos porque todos tenemos experiencias en este sentido a darles formas humanas, entonces ‘tiene frío, está preocupado, lo veo triste’ pero quizás es la forma de proyectar los afectos, las preocupaciones, los sentimientos y esa es la tarea de las mascotas, por eso se recomiendan que los niños tengan mascotas, para hacer ese adiestramiento con la vida, aun desde las pérdidas que son los inicios de llevar un duelo”, sostuvo el experto.

Habla Rodrigo Córdoba, jefe del departamento de Psiquiatría de la Universidad del Rosario

0:27 5:25

En cuanto a las señales de alarma para saber que se está sobrepasando un límite con las mascotas, el doctor Córdoba dijo que “cuando se empieza a convertir en algo disfuncional o cuando termino sacrificando situaciones, y eso me trae dificultades en mi vida familiar, en mi vida de pareja o en mi vida laboral pues sin duda que sí. O que se vuelva una idea constate, que definitivamente nada sea suficiente, que intente incluirlo en situaciones que no sean previsibles, porque los perros o gatos son seres vivos que nos despiertan sentimientos, pero no les podemos pedir que nos hablen y terminamos interpretando o queriendo creer que nos están diciendo algo, cuando la estructura cerebral de un perro o un gato no les permite el habla, entonces pues hay vemos que estamos llegando a situaciones límite”.  

Los perros no son hijos en la definición biológica, sin embargo, el doctor Córdoba dice que lo sucede es que “algunas personas le dan la categoría de ser prolongaciones de sí mismos y en ese sentido serían hijos entre comillas”.  

Frente a quienes se han sentido juzgados por el amor que le dan a sus mascotas, el galeno indicó que “nadie desconoce el amor que se pueda sentir por una mascota, hablando de un amor que se lleva a los sentimientos puramente, pero definitivamente cuando dices hijo, pues sí, pero no despierta el mismo sentimiento de un hijo humano”.  

La también: Red Papaz denuncia a Rappi por presunta venta de alcohol a menores

También sostuvo que este fenómeno de considerar a las mascotas como hijos ha tomado unas particularidades que llaman la atención como, por ejemplo, “tú ves que las mascotas van al colegio o algunos tienen cuidadores como sucede en personas mayores, pero sabes que esas situaciones le van a dar mejorías en su bienestar, sin embargo, no se puedes darle responsabilidades de que en el colegio pueda aprender lo que sí se hace con un hijo humano”.  

“Nunca brindar afecto se puede categorizar como un error y recibir afecto de un perro tampoco, ellos despiertan muchos sentimientos, pero cuando se les dan unas consideraciones y posibilidades que la mascota no puede ofrecer, es cuando se pierdan los límites”, concluyó.  

Fuente
Sistema Integrado Digital