En el acto de posesión presidencial de Abelardo De la Espriella, celebrado en Cali, el presidente del Senado, Honorio Henríquez, pronunció un discurso de alrededor de media hora centrado en la necesidad de recuperar la confianza de los colombianos a través de resultados concretos, el fortalecimiento de las instituciones y la construcción de consensos políticos. Desde el inicio de su intervención destacó la legitimidad con la que asumió el nuevo mandatario y el reto que enfrenta en un país marcado por múltiples crisis.
1. “Me honra haber posesionado como presidente de la República al doctor Abelardo de la Espriella”
“Me honra haber posesionado como presidente de la República al doctor Abelardo de la Espriella”, expresó Henríquez al iniciar su discurso, antes de señalar que el nuevo gobierno recibe un mandato con “absoluta legitimidad e independencia”. Acto seguido describió la realidad que enfrentan miles de colombianos, al mencionar a las familias que buscan atención médica, los campesinos afectados por la violencia, los comerciantes víctimas de la extorsión y los jóvenes que anhelan oportunidades sin tener que abandonar el país.
La urgencia de soluciones económicas y sociales
El presidente del Senado dedicó un amplio espacio a las preocupaciones económicas de distintos sectores productivos y de las regiones. En particular, hizo referencia a la situación de la Costa Caribe y al impacto de los altos costos de la energía sobre los hogares.
Henríquez sostuvo que la ciudadanía espera respuestas efectivas y no discusiones políticas, al afirmar que los colombianos preguntan: “¿Cuándo veremos soluciones efectivas a los inmensos problemas que nos agobian?”. Añadió que esa pregunta representa “la verdadera razón de ser del Estado”, al considerar que la legitimidad del poder público no solo surge de las urnas, sino que debe renovarse diariamente mediante acciones que mejoren la calidad de vida de la población.
2. “Lo público no es un privilegio, es una responsabilidad”
Durante su intervención insistió en que el ejercicio del poder implica responsabilidad y no privilegios. “Lo público no es un privilegio, es una responsabilidad”, afirmó, al tiempo que sostuvo que la confianza ciudadana se gana mediante eficiencia, transparencia y resultados.
Henríquez también presentó un diagnóstico de la situación nacional, señalando que el país enfrenta problemas de orden público, inseguridad, dificultades fiscales, una crisis en el sistema de salud, el avance del narcotráfico y la minería ilegal, además de altos niveles de corrupción. En ese contexto, aseguró que el nuevo gobierno tiene la responsabilidad de impulsar la productividad para combatir la pobreza y la desigualdad.
Unidad nacional y referentes históricos para superar las diferencias
Uno de los ejes centrales del discurso fue el llamado a la unidad. El presidente del Senado afirmó que el momento exige “cambios profundos” y grandes decisiones que solo pueden lograrse mediante la convergencia de todos los sectores políticos y sociales.
Como respaldo a ese planteamiento recordó un mensaje del expresidente Rafael Núñez, quien sostuvo que “Hay que dejar de fundir en el amplio y generoso molde de la República todo lo que no sea realmente incompatible con ella”, destacando la importancia de trabajar por un objetivo común.
Asimismo, mencionó el proceso de transición democrática en España en 1977 (tras la guerra civil) como un ejemplo de cómo fuerzas políticas con profundas diferencias fueron capaces de alcanzar acuerdos para enfrentar una crisis nacional.
3. “No es la hora de imponer el criterio gubernamental, sino de liderar diálogos y construir soluciones..."
Henríquez manifestó la disposición del Congreso para trabajar junto al Ejecutivo en la reconstrucción del país. Señaló que impulsará un diálogo nacional que incluya expresidentes, partidos políticos, gremios y sindicatos.
En ese contexto habló de la necesidad de construir un “consenso por Colombia”, al considerar que existe una mayoría comprometida con la democracia, las libertades, la iniciativa privada y las políticas sociales.
También advirtió que la gobernabilidad no debe construirse debilitando a los partidos políticos. “No es la hora de imponer el criterio gubernamental, sino de liderar diálogos y construir soluciones con la fuerza del consenso”, afirmó.
Seguridad, reconciliación y rechazo a la violencia política
Otro de los apartados del discurso estuvo dedicado a la seguridad y la reconciliación nacional. Henríquez hizo un llamado a recuperar la seguridad física, jurídica y la soberanía, además de combatir la corrupción y fortalecer las instituciones democráticas.
Durante este segmento recordó el asesinato de Miguel Uribe Turbay, al señalar que esa tragedia demostró que ninguna diferencia ideológica puede justificar la violencia.
También citó al expresidente Álvaro Uribe Vélez al recordar que “la democracia moderna que nos une debe dejar atrás las artificiales divisiones”, para insistir en que las diferencias políticas deben ponerse al servicio del bien común y no convertirse en motivo de confrontación.
Prioridades legislativas y recuperación económica
El presidente del Senado anunció que el Congreso respaldará la discusión de proyectos relacionados con la lucha contra la pobreza, la reactivación económica, la seguridad, el rescate del sistema de salud, la recuperación del sector minero-energético y el fortalecimiento del campo colombiano.
Igualmente mencionó la importancia del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, la reforma tributaria, el ajuste fiscal y medidas para incentivar el regreso de empresarios y profesionales colombianos que actualmente residen en el exterior.
Relaciones internacionales y ofensiva contra el crimen organizado
Henríquez afirmó que el país debe recuperar una diplomacia profesional y fortalecer la cooperación con los países vecinos, especialmente Ecuador y Venezuela.
Además, insistió en que el Estado debe concentrar sus esfuerzos en combatir el narcotráfico, la minería criminal, el contrabando, la trata de personas y las organizaciones armadas ilegales.
Entre sus propuestas destacó la necesidad de recuperar el control territorial, respaldar a la Fuerza Pública y desarrollar una estrategia que facilite la desmovilización de quienes abandonen las armas.
4. “La paz no se decreta, la paz se construye”
Uno de los momentos más destacados del discurso llegó cuando Honorio Henríquez abordó el concepto de paz. Tras señalar que durante décadas se han expedido leyes e implementado instituciones sin lograr superar la violencia, sostuvo que el país necesita entender una realidad fundamental.
“La paz no se decreta, la paz se construye y se logra”, afirmó el presidente del Senado.
Explicó que esa construcción comienza cuando los ciudadanos encuentran oportunidades reales y el Estado responde de manera efectiva a sus necesidades. En ese sentido añadió que la paz se hace realidad “cuando un niño encuentra una educación que le abre oportunidades, cuando una madre recibe atención médica oportuna, cuando un campesino puede trabajar su tierra sin miedo, cuando un comerciante abre su negocio sin pagar extorsiones y cuando un joven encuentra empleo antes que violencia”.
Henríquez concluyó que “cuando un Estado resuelve las dolencias de las comunidades, la paz deja de ser una promesa y comienza a convertirse en una realidad”.
5. "No se puede inventar una nación nueva como si no hubiera cimientos"
En la parte final de su intervención, el presidente del Senado reiteró el compromiso del Congreso de trabajar con independencia y responsabilidad para mejorar las condiciones de vida de los colombianos.
Finalmente citó al expresidente Alberto Lleras Camargo al recordar que “No se puede inventar una nación nueva como si no hubiera cimientos y ruinas y como si los padres y las madres no hubieran existido, sufrido y trabajado por ella”, frase con la que invitó al nuevo gobierno a construir sobre la historia institucional del país y afrontar los desafíos nacionales con unidad, responsabilidad y respeto por la democracia.