La polémica por la organización de una parranda vallenata dentro de la cárcel de Itagüí, que habría sido pagada por los jefes criminales que se encuentran recluidos en dicho penal, se trasladó al Congreso de la República.
A raíz del escándalo que se ha generado por la presencia del cantante Nelson Velásquez y la posible compra de trago y comida en esa celebración, la oposición citará un debate de control político.
El representante y senador electo Hernán Cadavid aseguró que el ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo y el director del Inpec, el coronel Daniel Fernando Gutiérrez, deberán entregar explicaciones sobre estos hechos y sobre la manera como están manejando los centros penitenciarios.
“A raíz de las inconsistencias, de los malos manejos, del tratamiento privilegiado que se les está dando a los miembros de las bandas criminales de Medellín, cobijados con la llamada paz total, con los hechos recientemente conocidos de un escándalo con una parranda que lleva al país a recordar los peores años de la época de Pablo Escobar en la Catedral, hemos decidido llamar a debate de control político al ministro de Justicia y al director del INPEC, para que expliquen qué es lo que está sucediendo”, indicó Cadavid.
El dirigente del Centro Democrático afirma que estos hechos tienen responsables políticos que están en la obligación de darle la cara al país.
Según Cadavid, dichos funcionarios deben asumir “las responsabilidades políticas a que haya lugar, no vamos a dejar de hacer el control que corresponde a este Gobierno en el remate que les queda de periodo en los últimos cuatro meses”.
Este escándalo llevó al Inpec a remover de su cargo al director de la cárcel de Itagüí y a iniciar una investigación interna para esclarecer quien permitió el desarrollo de esta megafiesta para los criminales que se encuentran allí recluidos.