Bernardo Miguel Elías Vidal y Musa Besaile Fayad, los Ñoños
Bernardo Miguel Elías Vidal y Musa Besaile Fayad, los Ñoños.
Colprensa
28 Mayo 2018 11:52 AM

En tierra de los Ñoños, ¿quién ganó en primera vuelta?

Hace 4 años el poder electoral de los Ñoños en Córdoba permitió a Juan Manuel Santos acceder a la reelección.
Germán
Germán
Espejo
@gerespejo

Hace sólo unos meses el país seguía hablando del poder electoral que tenían los senadores conocidos como los Ñoños, unos verdaderos varones electores en el departamento de Córdoba. Se trata de Bernardo Miguel Elías Vidal y Musa Besaile Fayad quienes en los comicios al Congreso de la República en 2014 sacaron las más altas votaciones.

Luego de haber alcanzado casi 150.000 votos, corrió con más fuerza el rumor del poder electoral de los congresistas cordobeses. Por eso, para la segunda vuelta de 2014, el presidente Juan Manuel Santos buscó a los legisladores para sacarle frutos de ese caudal electoral.

Hoy en día, luego de las elecciones presidenciales en primera vuelta, muchos se preguntan quién ganó en las elecciones presidenciales en tierra de los Ñoños. Sorpresivamente fue Gustavo Petro Urrego, un líder de izquierda, quien venció en Córdoba. 

Con 249.303 votos Petro fue quien conquistó este departamento, años atrás oprimido por el fenómeno del paramilitarismo

El segundo en las votaciones en Córdoba fue Iván Duque con 228.190 votos y Germán Vargas Lleras con 66.728. Fajardo, el palo en la jornada electoral, alcanzó 22.396 votos seguido por Humberto De la Calle con 10.448.

La debacle de los Ñoños

Al margen del poder electoral de los Ñoños, las cosas cambiaron sustancialmente para ambos congresistas luego del escándalo de la multinacional Odebrecht. Primero, Bernardo Miguel Elías fue capturado en agosto de 2017 por los sobornos entregados por esa compañía brasilera.

Luego, la Corte Suprema de Justicia a finales de septiembre de 2017 dictó una orden de captura contra Musa Besaile quien se entregó en octubre por su presunta relación con el Cartel de la Toga.

Al parecer, las tradicionales casas políticas lideradas por los Ñoños han perdido parte del poder que tenían hace sólo unos años.