La segunda vuelta presidencial entre Abelardo De la Espriella e Iván Cepeda dejó un resultado que es mediático en la historia electoral del país. Con el 99,99 % de las mesas escrutadas, la diferencia entre ambos candidatos fue de 0,96 puntos porcentuales, que equivale a 250.257 votos.
Como los resultados han sido estrechos, los ciudadanos están atento al proceso de escrutinio, que se ejecuta después de la jornada electoral para confirmar oficialmente los resultados.
En total, 26.345.364 ciudadanos acudieron a las urnas, lo que fue participación del 63,60 % del censo electoral. Tras conocerse los resultados preliminares, se comenzó con la revisión de las actas y formularios electorales. Aunque muchas personas creen que este procedimiento es un nuevo conteo de votos, en realidad se trata de una verificación administrativa y judicial que busca garantizar que las cifras coincidan con los documentos oficiales.
Los datos más recientes muestran que de las 118.350 mesas esperadas, ya habían sido escrutadas 118.238, mientras que permanecían pendientes 112 mesas, equivalentes al 0,09 % del total.
Lo que realmente ocurre durante el escrutinio
El escrutinio no es abrir nuevamente todas las urnas ni contar uno por uno los votos depositados por los ciudadanos. Su función es revisar las actas electorales para identificar posibles errores aritméticos, inconsistencias en formularios, tachaduras o enmendaduras que puedan afectar la veracidad de los resultados.
Además de esta revisión las autoridades también estudian las reclamaciones que fueron presentadas por las campañas políticas y los testigos electorales. Estas solicitudes solo pueden tramitarse cuando cumplen las causales establecidas en la ley electoral.
El presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cristian Quiroz, explicó que el proceso comienza en las comisiones escrutadoras municipales y departamentales antes de llegar a las instancias nacionales. Según señaló, las reclamaciones deben estar sustentadas en las condiciones previstas por la ley para poder ser analizadas dentro del escrutinio.
Quiroz también destacó que esta elección ha contado con una grande presencia de jurados de votación, testigos electorales y observadores de ambas campañas.
Una elección que ya hizo historia
La diferencia entre los dos candidatos convirtió esta contienda en la más cerrada de la historia presidencial colombiana. El margen de 0,96 puntos porcentuales fue incluso menor que el observado en las elecciones de 1970, cuando Misael Pastrana superó a Gustavo Rojas Pinilla por 1,6 puntos porcentuales.
También fue una distancia inferior a la se registró en la segunda vuelta presidencial de 1994, cuando Ernesto Samper derrotó a Andrés Pastrana con una ventaja de 2,11 puntos porcentuales.
Aunque en elecciones pasadas hubo diferencias menores en número absoluto de votos, como ocurrió en 1970 con una distancia de 63.557 sufragios, el tamaño del censo electoral era considerablemente menor al actual. Por esa razón, el resultado de esta segunda vuelta es especial dentro de la historia política reciente del país.
¿Puede cambiar el resultado?
La posibilidad de que el escrutinio pueda modificar el orden de los candidatos es una de las preguntas que más se ha repetido. Sin embargo, a lo largo de las elecciones presidenciales se ha visto que no hay cambios con una magnitud grande.
Para que Iván Cepeda pudiera pasar al primer lugar sería necesario recuperar una diferencia superior a los 250.000 votos, una situación que requeriría la detección de errores masivos y sistemáticos en los registros electorales.
Mientras avanzan las revisiones de las actas y se resuelven las reclamaciones que hayan sido presentadas, las autoridades continúan con el proceso de los resultados oficiales. Entretanto, la elección ya quedó registrada como la contienda presidencial con el margen más estrecho que ha tenido Colombia.
¿Qué porcentaje de mesas faltaba por escrutar?
De las 118.350 mesas previstas para la elección, quedaban pendientes 112 mesas, lo que representaba apenas el 0,09 % del total.
¿El escrutinio significa volver a contar todos los votos?
No. El escrutinio consiste en una revisión de actas, formularios y reclamaciones para corregir posibles errores o inconsistencias, pero no implica un nuevo conteo general de todos los votos depositados.
¿Es posible que el escrutinio cambie el ganador de la elección?
Históricamente, los escrutinios han generado ajustes en los resultados, pero normalmente se trata de variaciones de miles o decenas de miles de votos. Para modificar una diferencia superior a 250.000 sufragios sería necesario encontrar errores de gran magnitud durante la revisión electoral.