El presidente Abelardo De la Espriella entregó (en el día nacional de la lucha contra la corrupción) a la fiscal general de la nación, Luz Adriana Camargo Garzón, y al contralor general, Gregorio Eljach, un texto en el que se resumen los presuntos hallazgos de corrupción en el gobierno de Gustavo Petro en medio del empalme anticorrupción que realizó el mandato entrante luego de conocer los resultados de urna del 31 de mayo de 2026.
Conocido como el 'Libro Blanco' o el 'Libro de la Verdad', según la publicación en la página de Presidencia, es "un documento que reúne los resultados del proceso de transición gubernamental con información sobre presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos durante la anterior administración".
En medio del evento, realizado en el Búnker de la Fiscalía, el presidente indicó: "(...) pongo formalmente en sus manos el Libro Blanco, con la esperanza de que ustedes harán lo que en derecho corresponde". Asimismo, aseguró en medio de su discurso que él no declaraba responsabilidades, que era una responsabilidad del poder judicial: “(...) no me corresponde, señora Fiscal, declarar la responsabilidad penal, disciplinaria o fiscal de persona alguna. Esa función le pertenece exclusivamente a la Administración de Justicia y al Ministerio Público".
El vicepresidente José Manuel Restrepo indicó a La FM que habría una segunda entrega de este proceso de análisis y hallazgos en medio del proceso de empalme. Restrepo publicó en el primer libro la presentación del mismo en el que explica el proceso que se llevó a cabo para realizarlo; por su parte, el actual mandatario habló, en una carta de apertura, sobre esta publicación, que ahora hace parte de la Fiscalía General de la Nación.
Lea el documento del 'Libro de la Verdad' en el presente enlace:
¿Qué es el 'Libro de la Verdad' que De la Espriella entregó a la Fiscalía?
El texto que abre la publicación del mandatario habla sobre el fin del mismo, el cual "recoge una parte sustancial de la información identificada durante el proceso de transición y en las primeras revisiones adelantadas por el nuevo Gobierno". De la Espriella asegura que el propósito del 'Libro de la Verdad' "no es el de sustituir a la justicia, anticipar responsabilidades ni convertir los hallazgos en condenas".
Recordó que el proceso de la búsqueda de corrupción la ordenó una vez quedó electo como presidente de Colombia, indicando que todas las entidades del Estado debían "identificar los focos de corrupción, documentar rigurosamente los hechos que encuentren y ponerlos, sin demora, en conocimiento de la justicia y los órganos de control".
El mandatario se refirió al "espíritu del libro", el cual cumple un "deber frente al presente y frente al futuro: que ningún hecho que haya lesionado los intereses de la Patria quede oculto por temor, complicidad o negligencia", refiriéndose al gobierno de Gustavo Petro (electo bajo el voto) como un "régimen" que "estuvo en el poder".
El vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, presenta el texto como "el resultado de un ejercicio sin precedentes en la historia reciente del empalme presidencial: la construcción sistemática y verificable de un diagnóstico integral del Estado que recibimos, elaborado con el trabajo articulado de los equipos sectoriales, del Equipo Élite Anticorrupción y de cada uno de los Ministros de este Gobierno, bajo la coordinación del Comité Nacional del Empalme Anticorrupción".
Los retos del 'Libro de la Verdad'
Asimismo, el vicepresidente; también exministro de Hacienda en el gobierno de Iván Duque, anunció que este proceso fue "desafiante", dado que "se desarrolló en un contexto de alta complejidad, atravesado por múltiples obstáculos interpuestos por los funcionarios del gobierno saliente para que pudiéramos acceder a información robusta y verificable".
Además, indicó que el proceso se llevó a cabo desde cuatro principios: extrema coherencia, verdad y transparencia, autoridad legítima y servicio y restauración. Afirma Restrepo, que "tiene una lógica propia, capítulo a capítulo", en los que se habla sobre "126 casos recibidos y priorizados, con el mismo rigor, para seleccionar finalmente 59 casos".
También explicó que el proceso tuvo un proceso de tiempo largo, "semanas de validación cruzada con fuentes independientes, de sostener un estándar de calidad exigente antes de consolidar cada capítulo, de resolver caso por caso qué información entraba al cuerpo público del Libro y cuál debía manejarse bajo reserva".