A un mes de la posesión de Abelardo de la Espriella, el balance de su llegada al poder tiene luces y sombras. Así lo planteó el analista político y consultor Camilo Granada, quien destacó algunos aciertos del nuevo gobierno, pero también advirtió sobre los desafíos que enfrenta en materia económica, de salud y de seguridad. Durante una conversación en Tarde pero llego, Granada dividió su análisis en tres aspectos: “lo bueno”, “lo feo” y “lo difícil” del primer mes de gobierno.
Lo bueno: respuesta al terremoto y orden público
Para Camilo Granada, uno de los principales aciertos del gobierno de De la Espriella ha sido la respuesta frente al terremoto en Chocó. El analista destacó la visita del presidente a Quibdó junto con empresarios y el proceso de reconstrucción que se adelanta en la región.
“Yo creo que ahí el gobierno se anota un punto positivo muy claro”, aseguró Granada, al considerar que la administración ha logrado responder de manera “correcta” y “asertiva” a la emergencia.
El segundo punto positivo señalado por el analista está relacionado con la seguridad. Según explicó, el Gobierno ha retomado la iniciativa frente a los principales grupos armados ilegales.
“Creo que la gente era lo que estaba esperando”, afirmó Granada al referirse a la decisión de fortalecer la acción estatal en materia de orden público.
Lo feo: la polémica por las imágenes de los operativos
El punto más cuestionado por Granada tiene que ver con la comunicación del Gobierno y, particularmente, con las imágenes del presidente entre bolsas que contenían cuerpos de personas abatidas durante operaciones de seguridad.
Para el analista, estas escenas no deberían entenderse simplemente como un error de protocolo o de asesoría presidencial. Granada sostuvo que podrían responder a una estrategia deliberada de comunicación.
“Creo que es parte del propósito del gobierno de convertir estas imágenes macabras en un ejemplo o en una imagen de fortaleza y de rudeza”, afirmó.
En la conversación también surgió la responsabilidad del equipo de comunicaciones y del jefe de protocolo de la Presidencia. Sin embargo, Granada fue más allá y consideró que la estética alrededor de los resultados militares podría convertirse en una característica del Gobierno.
Lo difícil: economía, fenómeno de El Niño y salud
El mayor desafío para el presidente De la Espriella, según Granada, está en el frente económico. El analista llamó la atención sobre la situación de las finanzas públicas y el tamaño del presupuesto presentado por la nueva administración.
“Tenemos aún menos salidas de cómo se va a financiar”, advirtió.
A esta situación se suma el impacto potencial del fenómeno de El Niño y la falta de agua. Granada señaló que las consecuencias podrían sentirse en la producción agrícola y en diferentes sectores de la economía, complicando aún más el panorama fiscal.
La salud aparece como otro de los grandes retos. Aunque el Gobierno ha realizado anuncios iniciales, el analista considera que todavía no se ha empezado a resolver de fondo la situación.
¿Es competente el equipo de gobierno?
Frente a la capacidad de los ministros para enfrentar estos desafíos, Granada expresó confianza en dos áreas específicas: energía y salud.
Destacó que ambas ministras “son muy buenas, son muy preparadas” y cuentan con amplia trayectoria y conocimiento de la administración pública.
La comparación con Álvaro Uribe
Finalmente, Granada comparó la estrategia de seguridad de De la Espriella con la aplicada durante el gobierno de Álvaro Uribe, aunque consideró que la actual administración lleva esa lógica mucho más lejos. “Esto es (...) multiplicado a la potencia siete”, sostuvo.
El analista cuestionó especialmente que el éxito de una política de seguridad pueda medirse por el número de muertos. Recordó que esa lógica estuvo relacionada con el episodio de los llamados “falsos positivos” durante el conflicto colombiano.
“La idea de medir el éxito de la estrategia de seguridad nacional por el número de muertos es un error”, concluyó Granada, quien considera que De la Espriella está llevando esa concepción “a un nivel mucho más elevado y (...) más peligroso”.
En síntesis, el primer mes del gobierno de Abelardo de la Espriella aparece, según este análisis, marcado por algunos resultados positivos en atención de emergencias y seguridad, pero también por cuestionamientos sobre su estrategia comunicativa y por importantes desafíos económicos, energéticos y sanitarios.