Con los recientes casos de hurtos y denuncias constantes de delitos como secuestros exprés y paseos millonarios, Bogotá busca cambiar la forma en que enfrenta la inseguridad, especialmente en sus zonas más concurridas.
Ante el complejo panorama, desde el Concejo de la ciudad fue radicada una nueva propuesta que busca transformar la vigilancia en corredores gastronómicos y de alta actividad nocturna.
Se trata de las llamadas “Zonas Tranqui”, una iniciativa impulsada por el concejal Fernando López Gutiérrez, del Nuevo Liberalismo, que apuesta por un modelo de seguridad colaborativa, dejando atrás el enfoque tradicional de simplemente aumentar el pie de fuerza.
La propuesta plantea algo distinto ¿Cómo funcionaría?
Según información entregada por el concejo, la estrategia consiste en integrar tecnología, inteligencia territorial y trabajo conjunto entre el sector público y privado.
En la práctica, esto significa que restaurantes, bares y establecimientos no solo protegerían sus espacios internos, sino que trabajarían de manera coordinada para vigilar también el entorno.
A través de polígonos de seguridad donde cámaras, sistemas de comunicación y personal privado estarían conectados en tiempo real con el Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo, el conocido C4, permitiendo una reacción más rápida frente a delitos como hurtos, riñas o situaciones de riesgo.
Inseguridad en zonas clave para la economía y la vida nocturna de la ciudad
El proyecto responde a una preocupación creciente: la inseguridad en zonas clave para la economía y la vida nocturna de la ciudad. Y es que el sector gastronómico no es menor. En Bogotá y Cundinamarca agrupa más de 107 mil empresas, genera más de medio millón de empleos y representa cerca del 6,8% del Producto Interno Bruto del país.
Por eso, más allá de la seguridad, la iniciativa también busca proteger el empleo, fortalecer la confianza ciudadana y posicionar a Bogotá como un destino gastronómico seguro y atractivo en América Latina.
Además, el modelo recoge experiencias internacionales donde la seguridad colaborativa ha mostrado resultados positivos, apostándole a la innovación, el uso de datos y la corresponsabilidad entre autoridades, empresarios y comunidad.
Ahora, el proyecto inicia su trámite en el Concejo de Bogotá, en medio de un llamado creciente de ciudadanos y comerciantes que exigen soluciones concretas frente a la delincuencia.