A cuatro ascendió el número de muertos por la masacre perpetrada el 21 de marzo en el barrio Normandía, en Soledad, Atlántico. La más reciente víctima fue identificada como Óscar Miguel Buelvas Meceneth, de 59 años, quien falleció en la clínica Santa Mónica, ubicada en Barranquilla, tras permanecer varios días bajo observación médica por la gravedad de sus heridas.
Las otras víctimas fueron Jesús Alberto Escorcia Orozco (24 años), Emilio Nicolás Miranda Gutiérrez (27 años) y Luis Alberto Romero Hernández (68 años).
Los hechos
El suceso se registró cuando las víctimas mortales se encontraban en la parte externa de la vivienda de Buelvas Meceneth, quien inicialmente resultó lesionado. Por el lugar pasaron dos sujetos que se movilizaban en un motocarro. Uno de ellos, sin mediar palabra, desenfundó y accionó un arma de fuego en repetidas oportunidades; posteriormente, los responsables emprendieron la huida con rumbo desconocido.
Tras lo sucedido, la Alcaldía de la población emitió un comunicado a través del cual rechazó lo ocurrido y solicitó a las autoridades una rápida investigación para dar con los responsables.
“La muerte violenta no puede normalizarse como escenario en una ciudad que merece seguridad y paz”, cita la misiva.
La administración municipal ofreció una recompensa de $10 millones por información que permita dar con la captura de estos criminales.
Masacre durante el Carnaval
En el primer día del Carnaval de Barranquilla se registró un suceso similar en el sur de la ciudad, en donde las víctimas fueron identificadas como César Andrés Moya, John Jairo Manzur y Luis Gabriel Solano Villa. Los hechos ocurrieron en el barrio Las Américas.
Versiones entregadas en esa oportunidad señalaron que las víctimas se encontraban compartiendo y consumiendo bebidas alcohólicas dentro de un inmueble cuando hombres armados llegaron al sector. Testigos indicaron que uno de los agresores se bajó de un vehículo y disparó a quemarropa.
Vecinos auxiliaron a los heridos y los trasladaron de urgencia a un centro asistencial, pero llegaron sin signos vitales.
Al parecer, estas personas se dedicaban a labores como albañilería, oficios varios, mototaxismo y acabados en construcción.
En su momento, las autoridades anunciaron investigaciones para conocer si la masacre estaba relacionada con disputas entre estructuras criminales que delinquen en la zona.
A la fecha, van tres masacres en el departamento del Atlántico.