La tranquilidad de los habitantes del occidente de Risaralda se vio alterada en las últimas horas por la circulación de un panfleto atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN), en el que ese grupo armado, presuntamente, se adjudica un homicidio recientemente ocurrido en el municipio de Pueblo Rico y lanza amenazas contra personas señaladas de hurto y consumo de drogas.
El documento, difundido principalmente a través de redes sociales, ha generado zozobra y preocupación entre la comunidad.
Según el contenido del panfleto, el presunto frente Manuel Hernández, conocido como “El Boche”, asegura haber “ajusticiado” a un hombre en la vereda El Silencio, zona rural de Pueblo Rico.
En el texto, el grupo señala a la víctima de estar vinculada a conductas delictivas como el robo y el consumo de estupefacientes, y advierte que tomará represalias similares contra quienes incurran en estas prácticas ilícitas.
La difusión del mensaje ha encendido las alarmas en este municipio, donde líderes comunitarios y habitantes expresan temor ante la posibilidad de que se presenten nuevos hechos violentos. La circulación del panfleto, especialmente en plataformas digitales, ha amplificado el impacto del mensaje intimidante y ha generado un ambiente de incertidumbre.
Bajo la lupa de las autoridades
Frente a esta situación, el comandante de la Policía en Risaralda, coronel Jhon Hernando Téllez, se pronunció para aclarar que la autenticidad del panfleto aún no ha sido confirmada.
El alto oficial explicó que, “desde el punto de vista investigativo, existen indicios que apuntan a que el documento podría ser apócrifo”.
De acuerdo con el coronel Téllez, especialistas en inteligencia de la Policía han detectado inconsistencias en el contenido y en la forma de difusión del panfleto.
“Se pretende hacer pasar este escrito como si fuera de autoría de un grupo armado, utilizando logos y referencias, pero hay detalles importantes que no coinciden”, señaló el oficial, quien recalcó que el caso continúa en investigación.
Las autoridades indicaron que la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) adelanta las labores necesarias para establecer el origen del panfleto, verificar su veracidad y determinar si existe algún riesgo real para la población de Pueblo Rico y de otros municipios cercanos.
Desinformación y miedo
El comandante de la Policía en Risaralda también advirtió que este tipo de panfletos ya sea impresos o difundidos por redes sociales, suelen tener como finalidad principal desinformar y generar temor entre las comunidades.
Sin embargo, aseguró que, pese a las dudas sobre su autenticidad, la institución no baja la guardia.
“La intención es sembrar miedo, pero nuestra responsabilidad es verificar cada información y garantizar la seguridad de los ciudadanos”, afirmó el coronel Téllez. En ese sentido, reiteró que se mantienen las acciones de vigilancia y control en la zona, así como el acompañamiento a la comunidad.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para que evite compartir información no verificada y reporte cualquier situación sospechosa a las líneas oficiales.
Entre tanto, en Pueblo Rico persiste la expectativa por los resultados de las indagaciones que permitan esclarecer tanto el homicidio como la procedencia real del panfleto que hoy mantiene en vilo a la región.