En el Quindío las autoridades le han ganado varias partidas al narcotráfico por una nariz. La de una perrita con entrenamiento especial para rastrear sustancias, que se ha convertido en el terror de los traficantes. En su más reciente resultado halló una tonelada de marihuana en la vía La Línea.
Se llama Ely, tiene 4 años de edad, orejas erguidas, hocico alargado, ojos brillantes y mirada de atención fija, característica de un Pastor Belga Malinois. No se trata de un perro cualquiera sino de un soldado con una energía inagotable, vitalidad notable y un olfato casi superpoderoso.
El mismo olfato que en la carretera entre los departamentos de Tolima y Quindío le permitió encontrar un importante cargamento de marihuana camuflada en una sustancia para construcción como camuflaje, informó el Coronel Julián Arango, Comandante Octava Brigada del Ejército.
“Este resultado se obtuvo en un puesto de control de rutina adelantado por personal del Ejército Nacional y la Policía Antinarcóticos Regional N.° 3, en un camión cargado de estupefacientes camuflado en bultos de estuco pero el trabajo del canino permitió ubicarlo y a su vez efectuar la captura en flagrancia del conductor”, dijo el Coronel Julián Arango.
Ely hace parte de las tropas del Batallón de Alta Montaña N.º 5, sus capacidades la hacen pieza clave en el desarrollo de las operaciones militares que se desarrollan en la región cafetera, de eso da fé su guía canino, el Soldado Profesional Cristian Andrés Mateo Sánchez.
“Se siente una alegría puesto que se refleja el trabajo de ella y el mío. Es como un juego para ella quien reconoce el olor de cada sustancia”, expresó el Soldado Profesional, Cristian Andrés Mateo.
Para el uniformado no es una mascota, inclusive más que una compañera de trabajo es sus ojos en el área, es su instinto y su protectora, quien va, no un paso adelante, sino cuatro patas al frente.
Como los soldados con trote, las flexiones, el paso por la pista, la capacitación y el curso de ascenso, para esta integrante del escuadrón antinarcóticos también hay reentrenamiento constante para afinar el olfato.
“Se le hacen diferentes pistas y jornadas de entrenamiento cada seis meses en una escuela especializada. Cada vez que da con un resultado positivo se premia con el juguete para seguirle fomentando esa buena conducta”.
En el más reciente resultado fueron 1.250 kilogramos de marihuana, pero han sido muchos más los hallados este año y el año anterior en una labor que para Ely se cuenta por toneladas y que según el comandante de la Octava Brigada representa fuerte impacto para los delincuentes.
“Con este tipo de operaciones se afecta de manera contundente las economías ilícitas de los grupos ilegales. Este cargamento por ejemplo, presuntamente pertenece al Grupo Armado Organizado, GAO, frente 57 Yaír Bermúdez, tenía como destino final la ciudad de Bogotá”.
El soldado Mateo Sánchez sabe que lanza más fiel no va a encontrar en ninguna parte por eso este animal es parte de su motivación para seguir sirviendo a la patria.
“Siempre está queriéndolo cuidar a uno, algo muy bonito por que es el vínculo de amistad y es lo primero que veo cuando abro los ojos después de dormir. Le doy gracias a Dios por que es muy grato sentir el cariño de ella”.
En el Quindío son varios perros al servicio de la institucionalidad entre Policía y Ejército los que, sin mucho ladrido, trabajan arduamente por la seguridad de esta región del país y que se han convertido en el dolor de cabeza para los delincuentes que aspiran a pasar sustancias ilícitas por vías clave como la Autopista del Café, la vía hacia el Valle y la vía a La Línea, sin contar con que ahí está la nariz de estos sabuesos.