Hay alarma en Bogotá porque se ha reportado que más de 460 menores han sido vinculados por porte de armas ilegales y crece su participación en delitos graves como homicidios. Desde el Concejo de Bogotá advirtieron que el crimen organizado está reclutando y armando jóvenes ante la falta de control y seguimiento institucional.
La encargada de realizar el llamado al distrito y a las autoridades competentes fue la concejal de Bogotá, Diana Diago, quien encendió las alarmas por el crecimiento de la criminalidad juvenil en la ciudad, advirtiendo que cada vez más menores de edad están accediendo a armas ilegales y siendo utilizados por estructuras del crimen organizado.
No se trata de una percepción, sino de una problemática real
Según cifras oficiales de la Secretaría Distrital de Seguridad, entre enero de 2020 y agosto de 2025 se registraron 4.331 aprehensiones de adolescentes entre los 14 y 17 años por diferentes delitos en la capital del país. Datos que según la denunciante, evidencian que no se trata de una percepción, sino de una problemática real y creciente que está siendo aprovechada por organizaciones criminales.
En ese sentido, Diago aseguró que "lo más preocupante es el cambio en el tipo de delitos en los que están participando los menores" y remarcó que "ya no se trata únicamente de hurtos, sino de conductas mucho más graves como el homicidio".
De acuerdo con cifras de la Policía, las aprehensiones de menores por delitos como homicidios, que se mantenían entre 10 y 12 casos anuales entre 2020 y 2023, aumentaron significativamente, llegando a 30 casos en 2024 y 25 hasta agosto del 2025.
Frente a esta realidad, la denunciante asegura que "este incremento demuestra un escalamiento en la violencia y un mayor nivel de instrumentalización de los jóvenes por parte del crimen organizado, que estaría reclutándolos y armándolos para actividades ilícitas".
Circulación masiva de armas en la ciudad
El acceso a armas ilegales es otro de los factores críticos que se destacaron en el Concejo. Y es que datos de la Fiscalía General de la Nación revelan que entre 2019 y noviembre de 2025, al menos 461 menores fueron indiciados por delitos relacionados con fabricación, tráfico o porte de armas de fuego o municiones.
A esto, según se explicó en la denuncia, se suma la magnitud del mercado ilegal de armas en Bogotá. Solo en 2025, con corte a noviembre, se registraron 1.542 personas vinculadas a estos delitos.
De acuerdo con la concejal Diago, esto refleja una circulación masiva de armas en la ciudad, al punto que, en promedio, habría al menos un caso por cada kilómetro cuadrado, lo que facilita que estas armas se vendan, se presten o incluso se alquilen, aumentando el riesgo de que lleguen a manos de menores.
Distrito no cuenta con datos claros sobre cuántos jóvenes con antecedentes ingresan a sus programas
Durante la grave denuncia, también se conoció que los jóvenes están siendo utilizados como escudos penales por las organizaciones criminales, que encuentran en ellos una forma menos riesgosa de operar.
A este panorama y de acuerdo con lo que se dijo en el Concejo de Bogotá, se suma una falla estructural en la respuesta institucional. De acuerdo con información del IDIPRON, el Distrito no cuenta con datos claros sobre cuántos jóvenes con antecedentes ingresan a sus programas ni sobre los niveles de reincidencia, debido a la falta de articulación con entidades como la Fiscalía y la Policía.
Además, la cobertura de los programas sociales resulta insuficiente. En 2025, se identificaron más de 14.500 jóvenes en riesgo, pero solo poco más de 2.100 aceptaron la atención, lo que significa que más del 85 por ciento de esta población quedó por fuera de cualquier intervención estatal.
Finalmente, la concejal hizo un llamado urgente al Distrito para implementar una estrategia integral que permita frenar el tráfico ilegal de armas, mejorar la coordinación entre instituciones y fortalecer la atención a los jóvenes en situación de riesgo, con el fin de evitar que el crimen organizado continúe ganando terreno entre la población más vulnerable.