La Embajada de Estados Unidos en Colombia advirtió a sus ciudadanos sobre un riesgo elevado de que grupos armados perpetren ataques o atentados en el Cesar contra la Fuerza Pública o instalaciones gubernamentales.
La misiva hace referencia en especial al Ejército de Liberación Nacional (ELN), organización que el Gobierno estadounidense mantiene incluida en su clasificación de Organizaciones Terroristas Extranjeras. La advertencia se produce después de una serie de ataques registrados durante 2026 contra instalaciones policiales y militares mediante drones cargados con explosivos y otros artefactos.
“Los grupos ilegales podrían volver a atacar sin ningún aviso”, reseña la misiva. La misión diplomática también señaló que, debido a las condiciones de seguridad, el personal del Gobierno de Estados Unidos podría tener restricciones para desplazarse por determinadas zonas del Cesar.
Uno de los antecedentes mencionados por Estados Unidos ocurrió el 22 de julio en el corregimiento de El Burro, jurisdicción de Pailitas. La subestación de Policía fue atacada con explosivos y ráfagas de fusil; cinco uniformados resultaron heridos y la infraestructura sufrió daños.
El 7 de agosto, otro ataque golpeó la subestación de Policía del corregimiento de San Roque, en zona rural de Curumaní. Dos drones fueron utilizados para lanzar artefactos explosivos contra las instalaciones. El subintendente Algemiro Rodelo Canchila murió como consecuencia de la explosión y otro uniformado resultó herido, mientras que la infraestructura policial quedó afectada.
La escalada continuó a finales de agosto en el sur del departamento. En zona rural de Pelaya, tropas del Batallón Especial, Energético y Vial N.° 3 de la Décima Brigada fueron atacadas durante operaciones militares. El Ejército informó que fueron empleados más de 40 dispositivos explosivos mediante un sistema de lanzamiento y que dos soldados profesionales resultaron heridos. La institución relacionó el ataque con una posible retaliación de estructuras armadas frente a las operaciones desarrolladas en la región.
La violencia volvió a quedar registrada el 29 de agosto, cuando un nuevo ataque con drones y explosivos fue dirigido contra la estación de Policía de Pailitas. Tres personas resultaron heridas y fueron trasladadas al Hospital Helí Moreno Blanco, mientras las autoridades adelantaron operativos para establecer quiénes participaron en la acción.
La preocupación estadounidense se suma a otras advertencias emitidas durante 2026. El 31 de marzo, el Departamento de Estado mantuvo a Colombia en nivel 3, “reconsiderar el viaje”, por delincuencia, terrorismo, disturbios civiles, secuestros y, desde esa actualización, desastres naturales. En esa evaluación, Estados Unidos mantuvo en nivel 4, “no viajar”, a Arauca, Cauca, Valle del Cauca y Norte de Santander, debido a riesgos asociados con delincuencia y terrorismo.
La nueva alerta sobre el Cesar ocurre, además, después de que el Gobierno colombiano activara medidas especiales de seguridad tras los ataques. El presidente Abelardo De La Espriella encabezó el 28 de agosto un consejo extraordinario de seguridad en Valledupar y ordenó un plan de choque, así como el fortalecimiento de las capacidades de defensa contra drones, luego de los ataques contra tropas en Pelaya.
Cuatro preguntas clave
¿Qué está advirtiendo Estados Unidos?
Que existe un riesgo elevado de nuevos ataques de grupos armados ilegales, incluido el ELN, en el departamento del Cesar. La advertencia contempla posibles acciones contra estaciones de Policía, instalaciones militares, edificios gubernamentales e infraestructura relacionada con la seguridad.
¿Por qué se emitió la alerta?
La Embajada tomó como referencia la sucesión de ataques registrados en 2026, entre ellos el atentado contra la subestación de El Burro, en Pailitas; el ataque contra San Roque, en Curumaní, que dejó un policía muerto, y las acciones con drones y explosivos contra tropas en el sur del departamento.
¿Qué papel han tenido los drones en estos ataques?
Los drones han sido utilizados para transportar o lanzar artefactos explosivos contra posiciones de la Fuerza Pública. En Pelaya, las autoridades reportaron el empleo de un sistema de lanzamiento con más de 40 dispositivos explosivos contra tropas del Ejército.
¿Qué implica la advertencia para los funcionarios estadounidenses?
El personal del Gobierno de Estados Unidos podría enfrentar restricciones para viajar a determinadas zonas del Cesar debido al riesgo de nuevos ataques. La alerta también advierte que las acciones violentas podrían producirse con poco o ningún aviso previo.