El caso de Valeria Afanador, la menor de 10 años que desapareció el 12 de agosto de 2025 mientras se encontraba en el Gimnasio Campestre Los Laureles de Cajicá, continúa en los despachos judiciales. La menor fue encontrada sin vida 18 días después, el 29 de agosto, en el río Frío, en inmediaciones del colegio. Según información conocida posteriormente, la Fiscalía estableció que la causa de muerte fue ahogamiento.
En una entrevista concedida a La FM, sus padres, Luisa Cárdenas y Manuel Afanador, insistieron en que todavía existen interrogantes sobre las circunstancias que rodearon la desaparición y muerte de su hija. La familia sostiene que Valeria no salió por sus propios medios del colegio y cuestiona la hipótesis de una caída accidental al río.
“Lo único que estamos pidiendo es justicia, donde estamos pidiendo conocer la verdad”, afirmó Luisa Cárdenas durante la entrevista. La madre también cuestionó la actuación de la Fiscalía y aseguró que, desde la desaparición, la familia ha tenido que recurrir a derechos de petición y acciones de tutela para acceder a información del proceso.
Los reclamos contra el colegio
Cárdenas señaló directamente al Gimnasio Campestre Los Laureles y sostuvo que, desde la perspectiva de la familia, hubo una omisión en el deber de cuidado de la menor. “Valeria no salió sola del Gimnasio Campestre Los Laureles en Cajicá”, afirmó.
Los padres también han solicitado que se investigue la eventual responsabilidad de la rectora y de otras personas que estaban encargadas de la vigilancia de los estudiantes. Para la familia, no basta con establecer quién tenía a su cargo a Valeria en el momento en que desapareció, sino que es necesario determinar qué falló en los protocolos de seguridad del plantel.
Este reclamo se produce mientras el colegio ha enfrentado además un proceso administrativo. En junio de 2026, la Gobernación de Cundinamarca ordenó cancelar su licencia de funcionamiento, decisión que empezará a aplicarse al finalizar el calendario académico de este año. La medida, sin embargo, es independiente del proceso penal y puede ser objeto de recursos.
Manuel Afanador cuestiona la investigación
Durante la conversación con La FM, Manuel Afanador afirmó que la familia ha solicitado desde el comienzo que sean investigadas más personas. Según explicó, en los registros de video y en la información recopilada aparecen varios funcionarios que tenían responsabilidades relacionadas con el cuidado y la seguridad de los estudiantes.
“Han pasado 14 meses y tenemos una pobre acusación de dos personas”, manifestó el padre, al reclamar una investigación que, en su opinión, sea más profunda y permita determinar qué ocurrió con su hija después de salir del salón.
Uno de los principales interrogantes planteados por Afanador tiene que ver con el lugar y el momento en que fue encontrado el cuerpo. El padre aseguró que más de 3.500 personas participaron en las labores de búsqueda y cuestionó que Valeria hubiera aparecido 18 días después en una zona que, según su relato, ya había sido recorrida.
La familia también sostiene que existen pruebas pendientes de análisis y cuestiona el tiempo que tomó la entrega de algunos videos incautados durante la investigación.
La hipótesis sobre la caída al río
Los padres rechazan la explicación de que Valeria hubiera abandonado el colegio por sí misma y posteriormente hubiera caído accidentalmente al río. Afanador aseguró en La FM que, por las características de la reja del plantel, considera improbable que la niña hubiera podido atravesarla sin dejar algún rastro.
Estas afirmaciones corresponden a la hipótesis de la familia y no constituyen por sí mismas una conclusión judicial. La Fiscalía, por su parte, ha avanzado en una investigación centrada también en posibles omisiones en los deberes de cuidado y vigilancia dentro de la institución.
Dos personas serán llevadas a juicio
El proceso tuvo un nuevo avance el 1 de octubre de 2026, cuando la Fiscalía radicó el escrito de acusación contra Emely Vivian Fuentes Hernández, docente del colegio, y Danny Javier Ochoa Prada, encargado del área de infraestructura. El ente investigador sostiene que ambos habrían incumplido obligaciones de cuidado, vigilancia y seguridad que habrían permitido que Valeria saliera del plantel sin ser detectada.
La audiencia de acusación fue programada para el 10 de noviembre de 2026. La familia, sin embargo, insiste en que también debe establecerse si hubo responsabilidad de otras personas, incluida la rectora del colegio. El abogado de los padres, Julián Quintana, ha reiterado públicamente esa solicitud.
Mientras avanza el proceso, Luisa Cárdenas y Manuel Afanador mantienen su principal petición: conocer con precisión qué ocurrió con Valeria y que, si la justicia establece responsabilidades, quienes correspondan respondan ante las autoridades.
*Esta nota se realizó con apoyo de IA.